La semana pasada, en una de sus sesiones y últimos Acuerdos del Consejo Nacional del Instituto Federal Nacional, se autorizó la creación, funcionamiento de nuevo partido: el Partido del Movimiento de Regeneración Nacional, cuya cabeza visible es Andrés Manuel López Obrador; el IFE ya sancionó y autorizo, sus estatutos su plataforma ideológica – sus Documentos Básicos – y, a partir de ese día, jueves 21 del presente, MORENA ya es un partido nacional y muy seguramente participará en todos los procesos electorales locales y federales, colocándose entre las opciones de elección de la ciudadanía nacional y local como forma de gobierno legal y legítima.
Andrés Manuel López Obrador es, en este momento, en activo, el líder, el político con mayor convocatoria en todo el país y el que tiene una enorme capital político creado desde su trabajo como Jefe de Gobierno del Distrito Federal, presidente del comité directivo nacional del partido de la Revolución Democrática, candidato suyo – dos veces – a la presidencia de la República, protagonista de todo el sainete del desafuero y de su trabajo en todo el país por cumplir los requisitos establecidos en la legislación constitucional y el COFIPPE para la fundación de los nuevos partidos; expediente que ya cumplió y consiguió el Acuerdo correspondiente.
En este momento, y en forma paralela, está en plena lucha ideológica y de activismo político para detener lo que desde su punto de vista personal y partidista y de la Izquierda – es una privatización de los recursos naturales del subsuelo y tiene bastante materia ideológica para hacer crecer su partido y mostrar que puede ser el Evo Morales que las circunstancias económicas, política y sociales de la sociedad que el país necesitan
Es de señalarse que en el trabajo de realización de las asambleas locales, distritales y nacionales para integrar cy cumplir los requisitos establecidos en la ley, Andrés Manuel renovó su capacidad de liderazgo. Ahora veremos si lo acrecentó. Un hecho es incontrastable y evidente: Andrés Manuel López Obrador es la figura, la personalidad política, en activo, con mayor capacidad de convocatoria. Si tiene los tamaños, la estatura, para ser candidato a la presidencia de la República,, está por verse y deberá demostrarlo.
Andrés Manuel está en la cresta de la ola, mas debe pensar si el tiempo le alcanzará y las condiciones le permitirán ser, por tercera ocasión candidato o se verá obligado a preparar a un nuevo candidato a la presidencia de la República en 2018.
En política los tiempos son fatales. Y él no es eterno.
Bienvenido MORENA y, ojalá, eso se quiere: que sea una viable opción de gobierno y aglutine a la ciudadanía – siendo interesantes, viables y realistas sus propuestas -para que participe poco más en la política.






















