Estamos en proceso de cambio y dentro de esa actividad universal del hombre, especialmente en lo referente al Estado mexicano, a nuestro país, bastante se ha hablado de la reforma fiscal – que ya fue aprobada la semana final de octubre y algunos de los acuerdos más difundidos son lo referente a la aplicación generalizada del IVA al 16% en todo el país, incluyendo las franjas fronterizas, el gradual incremento, hasta llegar al 35% para quienes ganan más de 3 millones de pesos anuales, el impuesto especial de un peso por litro de refresco edulcorado.
Entre los acuerdos menos publicitados están la CENTRALIZACIÓN DE LA NÓMINA DEL MAGISTERIO NACIONAL Y LA COMPRA DE MEDICAMENTOS PARA EL SECTOR SALUD.
Por unanimidad y en nuevo marco de acuerdos las comisiones de Hacienda y de Fortalecimiento al Federalismo dispusieron el traslado al gobierno Federal del Fondo Educativo para el pago de la nómina de los maestros federalizados de los estados de la República; los trabajadores de la educación estatales continuarán con la nómina local, con la aclaración de que no se heredará deuda alguna a los gobiernos estatales. La secretaría de educación pública será la única responsable de operar un sistema de administración de la nómina a nivel nacional. Con esto, el sueldo de los trabajadores federalizados de la educación llegará directamente a su cuenta bancaria desde la Tesorería de la Federación.
También ordena un cambio en materia de salud sobre la compra consolidada de medicinas, que establece que desde la Federación las medicinas se transferirán a los estados en especie, es decir el gobierno Federal hará la compra consolidada y lo que se entregará a los estados será medicina, no dinero. La federación pagará a los proveedores del sector salud. Esta medida se debe a que los recursos transferidos por la Federación a los estados “no llega sus destinos” y prueba de ello, es que en clínicas y hospitales no hay medicinas ni se pagan salarios al personal médico.
Se incluye al Distrito Federal en los fondos de apoyo a los estados y municipios; se dispone que los estados recauden el ISR y se quedará en su totalidad en sus propias entidades; se establece que los recursos destinados a los municipios se enviarán de acuerdo a su eficiente despeño y en la medida en que se combata la pobreza en sus localidades.
De conformidad con estas comisiones “se trata de una reforma noble, con carácter social y que busca emparejar la cancha” y dentro de sus bondades de la nueva ley está la de que fortalece las finanzas municipales, pues premia la recaudación y el buen desempeño municipal.
Veremos y comentaremos estas nobles reformas, bondadosas y de carácter social.






















