En nuestro país la policía ha tenido diversos cambios, pero su común denominador es la corrupción que siempre la ha marcado. Al paso de los años ha modificado su fisonomía pero lo único que no ha variado es su fama de corrupta. En los años 50 – 60 del siglo pasado se transmitía por radio en la ciudad de México un programa denominado “La Policía siempre vigila” y que por la agudeza del mexicano y la ineficiencia y malas artes de la institucion, hizo que los habitantes del D.F. en lo particular, la denominaran en forma chusca como “La Policía siempre en vigilia”.
En la etapa presidencial del Lic. José López Portillo, el Director General de la Policía del DF. lo fue Arturo (El Negro) Durazo Moreno, quien al frente de la misma acumuló una fortuna y popularmente era sabido que les exigía a sus subalternos, incluidos los policías de crucero, que “cooperaran” con monedas de oro de las llamadas centenarios, lo que los inducía a multar y a sobornar a diestra y siniestra tanto a los borrachitos como a los operadores de camiones , taxis y a cuantos se dejaran.
Antes de que el general Durazo terminar su sexenio al frente de la dependencia indicada, El Negro se hizo construir una enorme finca en Zihuatanejo, Gro. (1971) denominada El Partenón, precisamente por el parecido de éste con la famosa construcción realizada en Atenas entre los años 447 y 432 a. C.. Por cierto la enorme finca realizada en Zihua, hoy está entre el olvido y el deterioro, monumento, que como la Estela de luz de Calderón, son una muestra de la corrupción y del derroche nacional.
Otra Policía nacional lo ha sido la Policía Judicial y del Ministerio Público, reglamentada por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a quien le competía “el esclarecimiento de crímenes, delitos y las contravenciones que reúne las pruebas y consigna a quien se hace acreedor por las faltas o delitos cometidos”.
Durante su larga vida, la fama de esta dependencia federal nunca ha sido ni medianamente satisfactoria que digamos, salvo sus raras excepciones como toda regla y, por el contrario, frecuentemente fue señalada siempre como una dependencia de las más corruptas en el organigrama de la Federación..
Varias reformas ha tenido esta dependencia cuyo objetivo fundamental era y es el de salvaguardar la vida, la integridad, la seguridad y los derechos de las personas, así como preservar las libertades, el orden y la paz publica, lo que en los muchos años de su existencia nunca fue posible conseguir.
Me parece que la ultima modificación de su estructura administrativa la hizo llevar el nombre de Agencia Federal de Investigación /AFI) por decreto presidencial en el año de 2001, sustituyendo así a la avieja Agencia Federal de Investigación, pero que sigue siendo su objetivo el mismo; el de perseguir el crimen y de aplicar y operar la política de seguridad pública en materia de prevención y combate, de erradicar los vicios de la temida dependencia anterior y poder prevenir en mejor forma tanto la comisión de los delitos así como la de investigar científicamente los mismos. Estás Agencia Federal de Investigación, como las anteriores policías, está bajo la conducción y mando del Ministerio Público de la Federación en términos de las disposiciones aplicables.
La Policía Federal del país, se establece pues como elemento central de la estrategia general contra el crimen organizado y la delincuencia en México, no sólo al prevenir los delitos federales y del fuero común en el ámbito federal, sino al constituirse en una institución de excelencia, capaz de coadyuvar con las policías locales y ministerios públicos en la investigación de los delitos de alto impacto social. Los objetivos estratégicos son: 1). La adecuación al marco legal para combatir la delincuencia organizada. 2)- El establecimiento del Sistema Nacional de Seguridad Pública. 3). La evaluación y ajuste permanente de la estrategia para el control de drogas en México.
Su campo de acción es en todo el territorio federal y por simple lógica no puede sustituir de ninguna manera a las policías estatales o municipales, pues estaría actuando en contra de los principios constitucionales, como tampoco por gente que pertenezca o sea miembro del Ejército Nacional. No puede sustituir a ninguna autoridad estatal o emanada de elecciones constitucionales, por lo que me sorprende lo que recientemente ha pasado en el puerto de Lázaro Cárdenas en donde la policía Municipal, prácticamente fue secuestrada e intervenida por la Policía Federal y llevada a la ciudad de México.
Desde luego que ignoro muchos detalles y muchas normas al respecto y desconozco si hubo previo a esos actos policíacos alguna comunicación oficial de la Secretaría de Gobernación o de la propia AFI con el Congreso del Estado o con el mismo gobernador del Estado Lic. Fausto Vallejo para informarle de ambas acciones, o si éstas instancias oficiales solicitaron la intervención de esas autoridades federales en el puerto michoacano y en el Municipio de Vista Hermosa.
Las decisiones tomadas por el gobierno federal pueden hacerse costumbre y desembocar en un estado militarizado (si no es que ya lo estamos) y con la desaparición arbitraria de gobiernos constitucionales, en una franca contradicción con la Constitución que nos rige. Recordemos que ya con Calderón hubo un asalto al Palacio de Gobierno que no fue denunciado a tiempo por el el silencio ominoso tanto del ex gobernador como por los dos poderes restantes. Conductas de esta naturaleza son peligrosas para el país, pues fácilmente se puede pasar de la pseudo democracia que vivimos a una dictadura militar como las vividas en latino América
¡Aguas, que el horno no está para bollos!
























