Michoacán vive estado de zozobra, determinado por los recuerdos de los actos vandálicos, subversivos, planeados y realizados o por los insubordinados o por la delincuencia organizada o por lo grupos paramilitares llamados guardias comunitarias o por los inconformes de siempre – aunque no debe olvidarse que la realización de estos hechos fueron casi cronométricos, lo que indica de organización central, única – y no solamente de esos de la última decena del pasado octubre, sino de todos los no olvidados y que ahí quedan para memoria  de la actuación y no solución, y menos información. Dado que falta información confiable, queda el rumor y la especulación.

Acaso debido  a todo lo anterior, el Estado mexicano, la secretaría de Gobernación Federal, responsable de la tranquilidad interior, se supone que con acuerdo con las instituciones de gobierno del estado acordaron incrementar en Michoacán la presencia militar y, específicamente, de una forma directa, ocuparon la zona regional, ciudad  y puerto, de Lázaro Cárdenas.

Se está repitiendo el formato – digamos estrategia – de Vicente Fox  Quesada y Luis Felipe Calderón Hinojosa: Fuerzas de reacción inmediata y no inteligencia, lo que muestra que no fue, ni es malo, el ejercicio de fuerza, de músculo -, mas veremos, pues los soldados y los Marinos no están preparados para función policiaca, patrullaje y sí para la guerra, la acción bélica. Veremos.

El arribo de los contingentes militares de Marina ya está en proceso; no se sabe si esa acción se ampliará a la Aduana, que sería una acción complementaria necesaria y urgente: el puerto, la Aduana, es la puerta de llegada – del Pacífico (Asia y Estados Unidos)  de los insumos necesarios para la clandestina elaboración de las drogas sintéticas las anfetaminas y sus derivados – y de la salida hacia los Estados Unidos y Asia y debe estar controlada, tanto el puerto como la ciudad y el acceso y, complementariamente, debe detenerse el contrabando.

Haciendo a un lado las cuestiones de soberanía administrativa de poderes  entre los órdenes de gobierno – si existió la llamada coordinación entre ellos -, el Estado – Federación, estado y municipios -,  debe  ofrecer RESULTADOS INMEDIATOS, porque todos los sectores de la  sociedad michoacana los demandan y está ansiosa de recuperar confianza y seguridad, que le coadyuven a tener tranquilidad y paz.

Las autoridades políticas y militares informaron que esta acción – la ocupación militar – se ampliará a Apatzingán, lo que también es positivo, pues, hasta el momento y ha sido lo evidente, es la zona roja del conflicto y área de una guerra de, aparente,  baja intensidad que está afectando la actividad económica y las actividades de una sociedad viva y actuante, pero que está expectante en espera de buenas noticias.

Por lo pronto, bienvenidos y que sean los heraldos de resultados positivos y de  la paz.