La gente por naturaleza, al realizar determinadas reflexiones y acciones para conseguir un objetivo determinado lo hace sin saber que con esos hechos efectúan planteamientos lógicos pero ignorando que, con ese ejercicio, lo que está haciendo es aplicar o utilizar la Lógica, desconociendo que ésta es verdaderamente una ciencia que nos permite o nos induce a tener una forma de pensar mas ordenada, más congruente, lo que a su vez nos lleva a encontrar normas o reglas para razonar en mejor forma o correctamente; es decir, que mediante un razonamiento lógico podemos acercarnos a la verdad, a la exactitud, al conocimiento científico, a la universalidad del pensamiento y a un mejor servicio a la sociedad en lo general. El ejercicio o práctica de esta ciencia nos lleva a mantener una congruencia, un orden y para efectos nacionales, un desarrollo armónico.
En consecuencia a lo anterior, lo ilógico es aquello que carece de un orden interno, en el que no existe la coherencia y que no tiene norma alguna, que es desordenado, incoherente. Sintetizando podemos afirmar que una actitud ilógica es contrario a la erudición, al saber, a la cultura y a la verdad misma, lo que conduce a actuar incorrecta o falsamente.
Desde hace varios sexenios se ha hecho una costumbre en los diferentes gobiernos federales habidos el actuar de manera ilogica en la conduccion de la Republica y no por el desconocimiento propio de la verdad o de las leyes o de los intereses nacionales sino por el interés muy particular de quien o de quienes han estado en la conducción del país. Su propia óptica está muy lejos de las necesidades populares y del propio país y la consecuencia de esta conducta lo estamos viviendo en todos los rincones de la república en que vivimos.
Aseguro que todos los que hemos recibido una educación primaria tenemos conocimiento de que a principios del siglo pasado se elevaban loas al gobierno del Presidente Díaz y se decía, como ahora, que había un desarrollo armónico, una economía sana y que la gente estaba o se sentía satisfecha con los avances tenidos, con la inauguración de grandes monumentos y por las visitas de muchos representantes de gobiernos extranjeros. ¡Nada más fuera de la realidad¡
Antagónico a la satisfacción que existía en los círculos sociales y del poder, había un gran descontento popular (como ahora) por la práctica de la explotación que se tenía de indígenas y campesinos y porque los intereses extranjeros dominaban en todas las esferas de la producción. En las grandes haciendas apoyadas por el gobierno, la agricultura florecía pero se mantenía una esclavitud prácticamente en indígenas y campesinos, sujetados permanentemente a las tiendas de raya; los ferrocarriles eran controlados por compañías extranjeras y lo mismo sucedía con la generación de la energía electrica generada por la Mexican Power and electrical company.
Tanto la industria siderurgica como la petrolera controladas por compañías extranjeras; los ferrocarriles en manos gringas; la textil en manos de franceses y españoles. La minera (Cananea solo como referencia) era un centro minero en la que lo menos importante eran los trabajador que, como en Pasta de Conchos ahora, morían tuberculosos, enterrados por los derrumbes o simplemente terminaban malamente por los gases generados por las lámparas de carburo , que al aspirarlos poco a poco afectaban sus vías respiratorias y sus centros superiores cerebrales.
Los gobernantes ahora en una ilógica actitud, toman el ejemplo de Porfirio Díaz y dan la vuelta a Lázaro Cárdenas. Hacen oídos sordos y cierran los ojos ante los reclamos y denuncias de las penurias que se viven. No pueden resolver o paliar la crítica situación de criminalidad en estados y municipios francamente en quiebra económica y con serios problemas de seguridad que no han podido contener y que por lo contrario, van magnificándose con actos terroristas como los sufridos aquí en Michoacán recientemente.
Sentimos pues al gobierno nacional muy debilitado y actuando ilógicamente; es decir erróneamente, pues las experiencias de años de lucha en contra del gran capital, que no tiene nacionalidad alguna, las ha tirado a las quiere tirar a la basura y busca, sin ver en otros horizontes otra salida que volver a entregar los recursos no renovables del país a los extranjeros asociados con malos mexicanos.
























