Ante el evidente y sumamente sensible fracaso de los “ismos” – Derecha, lzquierda y Centro – en los países democráticos, occidentalizados y con dificultades económicas, como Grecia, Irlanda, Francia, Italia y España, además de Inglaterra y Estados Unidos, el virus muy singular nacido en Alemania hace 60 años – el nacional-socialismo: NAZISMO, está renaciendo y está presente como una naciente opción de redistribución más equitativa de la riqueza.
Su caldo de cultivo es, naturalmente, la desigualdad, el desempleo, la ampliación de la brecha entre ricos y pobres, la desigual distribución de la riqueza producida, el lógico desequilibrio económico entre las clases sociales y el deterioro existente entre las clases sociales en esos países.
Y esto no es nuevo, pero recientemente en Grecia se realizaron tumultos que dejaron como saldo un Muerto: EL partido neonazi “Amanecer Dorado” organizó y realizó en Atenas y otras ciudades, manifestaciones que derivaron en choques entre manifestantes y policías que dejaron un muerto: un músico; su asesino fue detenido y resultó ser un afiliado al partido Amanecer Dorado – partido neonazi que cuenta en el parlamento griego con 18 diputados.
Al respecto el Primer Ministro Antonio Samaras, afirmó que el gobierno de Grecia no tolerará que el partido neonazi Amanecer Dorado mine la vida social y la democracia en Grecia – y como información, preventiva, advirtió “Si Grecia permanece unido podrá salir de la actual crisis y profunda económica, política y social, en seis años – y precisó: la violencia destruye cualquier posibilidad de conseguir desarrollo, paz y progreso”.
Y los analistas y líderes sociales están obligados a revalorar sus políticas públicas porque si analizan detenidamente las estructuras e instituciones partidistas y legislativas en sus países y en casi todos, funcionan partidos neo nazistas y TODOS tiene fuerza y representación e sus órganos representativos.
La experiencia social y política de Adolfo Hitler – Alemania -, Benito Mussolini – Italia – y Francisco Franco – España -, no están muy lejos: a solo dos generaciones y la realidad social contiene las condiciones para el surgimiento de un virus social como ese tipo de totalitarismo.






















