En México, cientos de miles de niños y adolescentes se la pasan “pegados” a la red durante horas ante la indiferencia de los papás o ante su ausencia; en las ciudades se concentra este problema. En países como España o Inglaterra, a las consultas de psiquiatras y psicólogos comienzan a llegar adolescentes con una nueva adicción: internet. Tras varios meses recluidos en su habitación, sin hablar con la familia, sin relacionarse con los amigos, incluso descuidando su higiene, horas de sueño y alimentación, muchos niños y adolescentes tienen que curarse con un largo tratamiento. En España, más de 350.000 jóvenes de 14 a 17 años presenta alguna conducta adictiva a internet. Para poder actuar cuanto antes, la psicóloga de la Fundación Proforpa, de España: Isabel Menéndez Benavente en su trabajo: “Las Nuevas Adicciones Infantiles” ofrece a los padres algunos de los síntomas más comunes que les pueden alertar sobre si su hijo es adicto o no a la Red. Si presenta tres o más de ellos es necesario actuar. Los profesionales les pueden ayudar antes de que la adicción se descontrole:
1. El niño o adolescente siente gran satisfacción y alegría (euforia) cuando está frente a la computadora (que también se le llama ordenador o consola).
2. Piensa y se muestra inquieto por usar el internet o los videojuegos cuando está haciendo otras cosas.
3. Miente generalmente sobre el tiempo real que pasa conectado a la red o a un videojuego.
4. Descuida la vida de relación, especialmente con la familia, el estudio, los amigos, por estar conectado a la computadora…
5. Está inquieto y angustiado cuando no está conectado a la computadora.
6. Intenta cortar el uso de la computadora sin conseguirlo.
7. Duerme menos, navega y conversa (chatea) más durante la noche.
8. Muestra extrema irritabilidad y berrinches cuando se le interrumpe o se le niega el acceso.
9. Abandona las relaciones y se niega a salir con la familia, abandona sus aficiones. Casi no sale los fines de semana, prefiere quedarse con la computadora.
10. Hace reproches debidos al uso de la computadora, sobre todo por parte de familiares y amigos.
11. Descuida su propia salud, no come o no cena.
12. En casos extremos: el adicto inicia a tener lesiones físicas por el uso excesivo causadas por las horas que está delante de la pantalla: ojos secos o lagrimeo, dolores de cabeza, de espalda, de muñeca…
PERO… ¿POR QUÉ CREAN TANTA ADICCIÓN LAS REDES SOCIALES?
En la parada del autobús, en el autobús, en la sala de espera del médico, andando por la calle, en el trabajo, en una reunión, en un concierto, a la salida de clase, en el parque, en el ascensor, en una comida, en el baño, en la cocina… Con el móvil a todas partes y a todas horas. Así se puede ver a cada vez un mayor número de personas, y a cada vez más jóvenes. No pueden dejar pasar un minuto sin entrar en “facebook”, “twitter”, responder a un “whatsApp”…No son pocas las advertencias que se hacen desde algunas organizaciones sobre la necesidad de hacer un buen uso de las nuevas tecnologías porque, en pocas palabras, generan adicción tanto a padres como a hijos. Pero, ¿cuáles son las verdaderas causas? ¿Por qué nos sentimos, en muchos casos, dominados por las redes sociales?
Gustavo Entrala, experto en la materia, cofundador y CEO de la Agencia 01 de España, aporta las principales razones por las que enganchan tanto las redes sociales:
—Twitter, facebook… permiten con gran facilidad entrar en contacto con otras personas. Las relaciones que se generan son muy «light», pero basta con apretar un botón para tener “momentazos digitales” y que miles de personas te sigan.
—En las redes sociales solo proyectamos “lo positivo” lo bien que nos lo estamos pasando montando a caballo, en la playa, las foto de una buena mariscada… Uno no percibe la verdadera realidad social de las personas porque no se cuentan las desgracias.
—Producen una sensación de gratificación muy rápida, Yo escribo e inmediatamente hay una respuesta. Esa respuesta inmediata produce un estímulo muy positivo. En facebook, por ejemplo, no existe el botón de “no me gusta”, lo que implica que los estímulos que uno recibe serán casi siempre positivos.
— El teléfono, la computadora… son todos ellos “dispositivos que nos obedecen”. Basta con teclear unas letras y apretar un botón para entrar en las páginas diversas, buscar hoteles, información de un tema determinado, hacer una reserva en un restaurante, conseguir imágenes…
— Conllevan un reconocimiento personal. El ser humano, por naturaleza, anhela sentirse querido, interesante, que le miren y observen y ese sentimiento en las redes sociales se obtiene multiplicado por infinito. Si uno ha tenido un mal día y está de bajón, se conecta a las redes y compensa esa frustración con la sensación de popularidad en las redes.
— Al usuario le hace “sentirse activo” mientras realiza una labor de investigación, busca información, responde mensajes, publica mensajes, fotos… aunque, en realidad, no esté haciendo nada útil de verdad.
LA VIDA CAÓTICA ACTUAL…FUENTE DE TODO LO ANTERIOR
Al vivir en las ciudades, los niños y adolescentes y los mismos padres ya no tenemos espacios para jugar y colaborar con las actividades que se desarrollan en el medio rural; en este último medio los niños aún corren por el campo, van al río, van de pesca, ayuda a cuidar los animales, van a la parcela…todo esto ya no se puede realizar en las ciudades. Y una distracción fácil es la computadora…por más que se disfrace con el pretexto de “hacer la tarea”. Una solución es programar el tiempo del uso de la computadora, vigilar con respeto lo que los niños consumen, evitar que pasen horas y horas platicando con quien sabe quién, acompañarlos a leer un libro, que se sumen a las tareas domésticas familiares como asear su cuarto, ayudar a tender la ropa, etc…
























