Por Antonio Ramos Tafolla
+ La ley debe ser recta y no romper protocolos que ponen en riesgo a las personas
+ En momentos actuales bajo ninguna circunstancia la PGJE puede especular
Nueva Italia, Mpio de Múgica, Mich.- Hay cosas que no se deben dejar pasar por pequeñas o insignificantes que estas parezcan, y mucho menos que la instancia de procuración de justicia de la entidad se base en rumores para el desarrollo de su trabajo.
En tal sentido, quiero manifestar que la tarde noche de antier martes, después de las 20:00 horas recibí una llamada del comunicador de la Subprocuraduría General de Justicia del Estado en Apatzingán, Enrique Pineda para que me comunicara con la Licenciada Patricia Rodríguez Campos, Jefa del Departamento de Control de Procesos de la PGJE, en torno a una presunta entrevista que este servidor le había hecho a Pablo Madriz Rojas, un día antes de su lamentable fallecimiento, que dizque para integrarla en la Averiguación Previa que del caso se sigue, pero resulta que en las dos o tres preguntas y respuestas que cruzamos el rumor o el señalamiento lo había hecho el Subprocurador de Justicia de Morelia.
Me pareció raro el encuadre porque la Jefa del Departamento de Control de Procesos no tiene nada que ver con las averiguaciones previas, y más raro aún que el Subprocurador de Justicia de Morelia pusiera mi nombre en la mesa y se me requiera de manera irregular una información tan delicada, para lo cual se me dijo que no se pondría mi nombre en la Averiguación Previa, que solamente les interesaba la entrevista y una serie de contradicciones más.
En consecuencia me puse en contacto con Armando Palominos, enlace con medios del interior del estado para enterarlo de este extraño caso, indolencia o mala leche. Se le pidió a Alejandro Arellano Torres, de la Procuraduría General de Justicia del Estado que se pusiera en contacto conmigo y que le diera seguimiento al asunto. Qué pena.
Por ello me pregunto: ¿Por qué la jefa de Control de Procesos de la PGJE me solicitaba una información que no le corresponde y por un canal que no es el adecuado? ¿Por qué el Subprocurador de Justicia de Morelia puso mi nombre en la mesas poniendo en riesgo mi integridad física y la de mi familia? ¿Por qué no se me citó por el canal adecuado y legal? Son muchas las preguntas que deben tener respuestas.
Por ello acoto: me preocupa porque la muerte de Pablo Madriz Rojas aún no ha quedado clara.
Por ello: exijo a la PGJE y al Gobierno de Michoacán una explicación clara y precisa de este asunto.
Este tipo de errores no los puede cometer una dependencia del Gobierno de Michoacán que está tan cuestionada y que goza de poca confianza de la sociedad michoacana.
De ahí, que desde este momento hago responsable a la PGJE y al Gobierno de Michoacán de cualquier incidente que pudiera trastocar a mi familia y a mi persona.
Soy un periodista minusválido producto de una no grata experiencia por el ejercicio de mi actividad periodística, dice el dicho popular que la “burra no era arisca… los palos la hicieron”,
























