Para nadie es noticia que la educación en México es pésima. Sistemáticamente figuramos en los últimos lugares de las evaluaciones tanto de la OCDE, la UNESCO y de cualquier grupo que analice este asunto; pero lo más grave es corroborar que el estudiante mexicano no solo es deficiente, sino que, junto con muchos de sus maestros, no comprende lo que lee.

Nadie, medianamente sensato, puede negar la enorme importancia de la educación para el desarrollo y progreso de un país, eso le queda claro incluso al más lerdo de los funcionarios. Entonces, ¿por qué no se ha hecho algo útil para mejorarla? , podemos pensar que es porque por encima de la intención de mejorar la educación, están los intereses personales, los de grupo y los ideológicos, que tanto daño han hecho a México.

 

La educación  es la base de una sociedad, sin educación no podemos aspirar a nada.

El reciente conflicto magisterial  que ha desquiciado buena parte de la ciudad de México por mas de un mes nos ha dado datos suficientes para entender por estamos en el sótano de la educación mundial, y para mayor gloria de la CNTE, corroborar que en los Estados donde tienen presencia mayoritaria son precisamente los mas atrasados, dicho en palabras llanas, son lo peor de lo peor, junto con sus amanuenses (exfuncionarios perredistas, por cierto) en un diario local.

Un mes trastornando la vida de una ciudad y varios estados, un mes de bloqueos, marchas y plantones, un mes en que un grupo de vándalos han hecho de la suya a ciencia  y paciencia de las omisas autoridades. Un mes viendo marchar agresivos contingentes de torvos personajes que parecen escapados de algún  filme post apocalíptico, imposible llamar “maestros” a esa horda de cobardes que solo en grupo muestran  “valentía”.

Por mas de un mes los integrantes  de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación han dejado de dar clases a mas de un millón de niños escudándose en una falsedad, que se va a “privatizar” la educación cuando la verdad, y lo saben muy bien, es que luchan por conservar una serie de privilegios que en mal momento diversos gobiernos les dieron.

Aparte, la sección 22 exige la liberación de los maestros acusados de delincuencia organizada y del secuestro de los sobrinos del presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Gerardo Gutiérrez Candiani. En pocas palabras, defienden secuestradores.

Ante la magnitud y duración del “plantón” surge la pregunta ¿Quien los esta financiando? .No es un gasto menor, son muchos  millones de pesos los utilizados para el alquiler de centenares de camiones, carpas, pago de comidas, etc.  Las hipótesis hablan de nexos con los grupos más cavernarios del PRD, ligados a la denominada “mafia Bejarano Padierna” que, de acuerdo con personajes como Marcelo Ebrard, hacen labor de zapa en contra del gris y apocado Mancera. Otros de plano sospechan  nexos con grupos extremistas como el Ejercito Popular Revolucionario EPR, basándose en una documentación publicada en Internet por la PGR, que señala la presencia de células del EPR infiltradas en  la Sección 22.

Para empeorar el panorama y para desgracia de los habitantes de la ciudad de México, les ha tocado padecer como gobernante al Sr. Mancera, individuo apocado y temeroso, preocupado exclusivamente por su futuro político, mismo que ya esta mas muerto que la momia de un faraón, pues los sufridos habitantes del DF ya han comprobado que a Mancera le falta “lo mero principal”.

La violencia mostrada este 2 de octubre por los autodenominados “anarcos”,  simiescos personajes que con toda seguridad no conocen la obra de Bakunin ni por el forro, ha exhibido la incompetencia de las autoridades perredistas del DF, que tuvieron 11 meses para conocer quién está detrás de estos grupos. Después de ver las escenas de esa horda destructiva queda  la inquietud, ¿Por qué han permitido que opere este grupo con total impunidad?. Es intolerable que esas pandillas agredan a policías con gasolina, fuego, palos, petardos, tubos y piedras, además de darse tiempo para saquear negocios y destruir todo a su paso. Y lo peor, los detenidos salen a las pocas horas, y más peor, las fianzas con frecuencia las  han pagado las propias estructuras perredistas.

Es inexplicable que en diversas marchas (salvo en las de AMLO), esos grupos reaparezcan haciendo destrozos sin enfrentar resistencia. ¿Le dará cobijo a los vándalos el propio Gobierno del DF?.

Los hechos hablan mejor que las palabras,  después de la violencia en la toma de protesta de Peña Nieto como Presidente, los perredistas de la asamblea del DF modificaron las leyes con velocidad de rayo para que los actos vandálicos de sus afines huestes fueran “delitos menores”. No contentos con esto, los mismo perredistas pagaron la fianza de los delincuentes.

En fin, cada ciudad y país tiene el gobierno que se merece.

Alejandro Vázquez Cárdenas

[email protected]