Es desolador, y desalentador, el desastre causado por las precipitaciones que cayer0n sobre buen parte del país – particularmente del golfo de México – y específicamente en la zona Calentana y litoral de nuestro estado; de conformidad con las imágenes es un real diluvio  el que cayó en menos de cinco días – y no cuarenta días y cuarenta noches – y un total desastre que generaron las torrenciales lluvias de Manuel e Ingrid.

Protocolariamente han sido declaradas zonas de desastre natural únicamente nueve municipios de la entidad y así, tendrán derecho a recibir los fondos del llamado FONDEN – presupuestados con un poco más de seis mil millones de pesos y  que por determinación del presidente de la República, considerando la desolación y destrucción causadas por estos dos meteoros, ascenderá a lo doble: poco más de doce mil millones de pesos – o un millón de dólares -.

En estos casos, la población actúa solidariamente y se organiza para ofrecer desinteresada ayuda material y humana y, por lo menos en el pasado reciente, eran colas y colas para entregar parte de lo poco que tiene la población que tiende la mano amiga a sus paisanos, pero…en esta ocasión, es sensible y evidente que existe frio social ante esta silenciosa demanda

Y condición de auxilio y los centros de acopio, establecidos por las instituciones públicas como el DIF,  SEDESOL, IMSS, ISSSTE, SEE, etc., etc. y  etcétera están flacos, débiles y anémicos.

Curiosamente, las empresas televisiva, las instituciones bancarias  abren cuentas y difunden los números de éstas para que la población deposite su ayuda y se desconoce el monto de lo ingresado en esas cuentas. ¿A qué se deberá esto?

No se conoce la razón, pero, arriesgando un supuesto, ante la falta de información creíble, está la especulación: ¿Las instituciones financieras y la Bolsa de Valores  – que ganan siempre y siempre tienen dinero de todo  como ganancia – , por qué ellas no depositan varios miles de millones de sus ganancias  y los destinan a las organizaciones públicas que distribuyen la ayuda humanitaria?

Porque la sociedad desconfía.

¿Por qué las cadenas televisivas  no entregan en especie, en dinero, en alimentos, la ayuda que dicen aportar y sólo realizan acciones de difusión de los promocionales para solicitar la humanitaria ayuda solidaria?

Porque la sociedad desconfía.

La sociedad no tiene confianza en que la ayuda- aunque sea un kilo de arroz, de azúcar o de frijol – , llegué a las manos de quien lo necesita; porque la sociedad ve que los Bancos y el sistema financiero se pone el traje de la ayuda y usa esos fondos para sus intereses particulares – no pagar impuestos o pagar impuestos con esos recursos. No son raros los casos en que se usa políticamente estas remesas y se les da, en el menos peor de los casos, manejo político partidista o de usura por personas físicas. No se puede borrar la memoria histórica de esos hechos.