Este año 2013 será un año sumamente movido electoralmente hablando y las fuerzas políticas partidistas se alistan para enfrentar el abultado calendario electoral de este 2013, eso sin contar con las ondulaciones y movimientos federales, heraldos de la elección intermedia federal.

Estamos hablando de 14 procesos electorales –casi la mitad del país – en los que estarán en juego 1 mil 709 cargos de elección popular: 441 diputados locales (estatales. Más sus suplentes), 1 mil 348 presidencias municipales y una gubernatura, la de Baja California, gobernada desde 1989 por el partido acción nacional y hoy, por las manos de José Guadalupe Osuna Millán.


Las entidades que el 7 de julio renovarán sus autoridades legislativas y municipales son: Quintana Roo, Veracruz, Oaxaca, Durango, Aguascalientes, Zacatecas, Chihuahua, Tlaxcala, Baja California, Puebla, Tamaulipas, Sinaloa, Coahuila e Hidalgo.

Estos procesos electorales se realizarán en 10 estados gobernador por el partido revolucionario institucional: Veracruz, Quintana Roo, Aguascalientes, Durango, Zacatecas, Chihuahua, Hidalgo, Coahuila, Tlaxcala y  Tamaulipas. En poder de gobiernos “aliancistas” (PAN Y PRD), tres: Oaxaca, Puebla y Sinaloa y uno, en poder del PAN: Baja California.

Después de un año de no medir fuerzas políticas  en competencias electorales, tras el regreso del partido revolucionario institucional a poder Ejecutivo Federal  – y a Los Pinos -, todas las fuerzas políticas con registro nacional vigente, estratégicamente,  se  alistan para la contienda, con reacomodos internos, además  de seguras reformas y vaivenes, como son los casos del PAN – cuyo padrón nacional se desinfló; se embelesó con el poder – algunos críticos panistas le vaticinaron que perdería el partido, pero conservaría el poder -, pues pensó que al abandonar sus principios éticos y transformarse al pragmatismo podría multiplicar sus panes y sucedió el peor escenario: perdió el poder, los militantes y el partido. (Dicen analistas que) El pragmatismo lo llevó al abismo, porque su idilio con el poder solo duró dos sexenios y hoy quedó en evidencia que le salió sumamente caro abandonar sus principios fundadores, porque el PAN es un partido que surgió con el sentido ético de la política y al abandonarlo perdió el sentido de la orientación – y del PRD, que no acaba de salir de su crisis tribal existencial y ahora está más complicado: Su “Izquierda” tiene el dilema existencial y  debe, pronto,  definirse:  O se va con el movimiento de Andrés Manuel López Obrador=MORENA o se va con el Partido de la Revolución Democrática.

Aunque existen más partidos políticos con registro nacional, realmente estos tres son los más importantes y con mayores posibilidades  de ganar y riesgos  de perder. Lo anterior sin olvidar a los partidos chicos que más han crecido en estos cuatro años: PANAL y el PT.