El asunto de las pensiones y jubilaciones tiene varias aristas y casi todas ellas son sostenidas por las administradoras de los fondos de retiro – las famosas CONSAR, AFORES y todas las sociedades administradoras de estos fondos resultantes de la liberalidad con la que el Estado entregó las cuotas descontadas a los trabajadores del sector público y del sector privado: SOFOLES, SOFOMES, etc., -.
El punto central de su percepción es que las cuotas descontadas a los trabajadores de sus percepciones, sean del grupo que sean, son insuficientes y que éstas deben incrementarse, porque con lo que se les descuenta, no alcanzará para pagarles a los trabajadores cuando transiten hacia su estado de retiro, pro edad o por tiempo de trabajo y el monto de lo acumulado no le alcanzará para vivir decorosamente, dividiendo ese monto alcanzado en su vida laboral-activa entre los años de vida que le resten a los trabajadores, a partir del momento de su jubilación, retiro, pensión.
Este punto de vista siendo muy parcial es estrictamente la verdad: se han hecho estimaciones, prospectivas y/o simuladores, considerando el tiempo activo de varios modelos de trabajadores y de diversa edad de retiro y los montos de pensión que recibirían en el momento de la jubilación sería lo que actualmente corresponde al 35% de su salaria y ese ingreso serviría únicamente para unos ocho años de vida, posteriores al momento de la jubilación…el futuro no es muy prometedor.
El punto de vista de los trabajadores no se conoce porque no saben todavía el futuro que les espera y los sindicatos, afiliados a las organizaciones corporativas de la CTM, de al FOREM, de la CROC, nada hacen y/o no les interesa ese momento, por la simple justificación de que eso a está a “casi” diez años de distancia y eso carece de importancia, pero lo cierto es que el futuro será aterrador.
Ya hay voces que anuncian la catástrofe de las pensiones: argumentan que las soluciones son ahorrar y estimular el ahorro bonificando el Estado 4 pesos por cada peso ahorrado, pero ¿Cómo ahorra un trabajador si su ingreso no le alcanza más que para medio vivir y medio morirse de hambre? De su menguado salario debe alimentarse, pagar renta, hipoteca, ropa, educación, gastos de transporte para el trabajo-escuela y diversión, servicios públicos y servicios pro derechos públicos.
Soluciones: incrementar un 5% más el porcentaje de descuento – que pagarían tanto el trabajador como el patrón; disminuir en un 50% el porcentaje de la comisión por la llamada administración de los fondos de retiro, que se descuenta de la cuenta del trabajador y, o regresar las cuentas de pensiones al Estado. – IMSS Siglo XXI y PENSIONISSSTE – y crear un mecanismo financiero que permita destinar $ 0.50 centavos de dólar de cada barril de petróleo que se extraiga, refine, comercialice, a cada una de esas administradoras de pensiones del Estado (se extraen casi 3 millones de barriles diarios…¡imagínese! El dineral Y ASÍ SÍ ALCANZARÍA. Bueno, se dice que el petróleo es nuestro y ese sería otro magnífico uso) o encontrar mecanismo para que ese dólar se distribuya entre las administradoras de los fondos de retiro. Finalmente sería lo mismo: de la riqueza petrolera, regalar unas briznas a los fondos de retiro de los trabajadores






















