En nuestro estado, pese a lo cierto, maquillado y alarmista de las informaciones rojas sobre la inseguridad, el gobierno tiene aun bastantes opciones para recuperar los umbrales y niveles de seguridad, paz y tranquilidad del pasado.
Lo único que debe ser, y darse, es lo que ya se hizo: ante las inseguridades de contar con un titular del Ejecutivo de y tiempo completo y con pleno uso de sus disposición de competencias, habilidades, conocimiento y experiencia en la administración pública y en acciones de gobierno, no limitadas por cuestiones patológico-funcionales, y de acuerdo a la norma constitucional, conceder certeza jurídica y política a la acción de gobernar y nombrar y, en su caso, ratificar a la persona que deberá darle sentido a la actual administración y en los actuales escenarios.
Tenemos titular del poder Ejecutivo hasta poco más de medio mes de enero del 2014 – que marcados por la Constitución y por el depositario del poder soberano del pueblo, Fausto vallejo Figueroa, gobernador con licencia, deberá definirse por esos días – ; todos los frentes de la administración están en acción, recargados, redimensionados y renovadas acciones para trabajar y sacar al estado, y su sociedad, del marasmo que muchos factores los condujeron a esta posición.
Se están dando los cambios, reestructuraciones, reacomodos, enroques, en el gabinete y estos darán en cascada los cambios en la administración pública, que servirán para dimensionar el caos, enfrentarlo y resolverlo. Las cuestiones de inseguridad se están enfrentando y no siendo una acción de Estado fácil, se cuenta con el fuerte respaldo Federal para avanzar un poco cada día y se confía – y esa es lo deseado, tener la confianza, recuperar la confianza – salir lo más pronto y lo mejor de esta negativa condición.
En este momento, habiendo certeza y gobierno, ¿a qué se debe los distractores que llevan a la inquietud, a la incertidumbre, cuando el estado y la sociedad michoacana necesitan, requieren y demandan mayor certeza, tranquilidad y unidad?
Si el grupo de servidores públicos, y amigos del señor gobernador con licencia, lo inquietan y lo motivan para que regrese, ¿por qué no toman en cuenta los intereses y condiciones del estado? Porque no les interesa el estado y su circunstancia, ni la recuperación orgánica y salud de su amigo. Les interesa la pasión por el poder. Flaco favor le hacen. Deberían permitir su total recuperación. Él es el depositario de la voluntad mayoritaria de la sociedad michoacana, pero por motivos de salud, está separado del ejercicio del poder; entonces aceptar esa circunstancia y cuando deba regresar, conforme a lo establecido en el H. Congreso, pues que regrese, pero hasta el cumplimiento de la norma.
Por el momento, el gobierno, el estado y la sociedad de Michoacán, requiere de unidad, mando, gobierno y certeza jurídica y de acciones positivas de mando; no es momento de distracciones ni de dudas.






















