Es muy posible que se esté sensibilizando a la opinión pública para que esté un poco más predispuesta a aceptar la llamada reforma energética – que implicará reforma constitucional, para que tanto el petróleo como la energía continúen siendo propiedad de la nación, pero con gran participación de la iniciativa privada en las actividades secundarias – las que dejan dinero -, como venta, transportación y comercialización, además de contratos preferenciales para la explotación y perforación, así como a la refinación, como si PEMEX-CFE estuvieran comprando y no generando energía eléctrica y/o extrayendo hidrocarburos y por eso de una corta temporada a la fecha se ha difundido en forma intensa y constante que PEMEX está perdiendo dinero y que la CFE pierde hasta el 75% de su patrimonio, de sus activos.
Hechos que son realmente imposibles, porque implicarían malísima administración y costos bajísimos, hechos verdaderamente fuera de la realidad real.
Lo que puede estar pasando, en el caso de PEMEX, es:
1°.-Que en el presupuesto de ingresos de la Federación esté planeado-cotizado un precio internacional, promedio, muy por debajo de las previsiones de la misma paraestatal, del H. Congreso, de la secretaría de Hacienda y del Banco de México; pero no estaría perdiendo; lo que sucedería es que no ingresarían tal monto de divisas.
2°.-Que los precios internacionales del crudo, de la mezcla mexicana, se desplomen hasta más abajo de los 80 dólares por barril. Este hecho es sumamente difícil que se dé, aunque probabilísticamente es probable, aunque en un 0.00001%; sin embargo ante esta eventualísima situación político-económica internacional – que generaría crisis político-económica internacional de efectos imprevisibles – la paraestatal tiene comprado un seguro multimillonario que cubriría este déficit debido a la baja cotización.
3°.-Se disminuyera la capacidad de explotación-extracción-refinación de la plataforma de PEMEX, lo que sería malo, pero no grave, porque los mantos petrolíferos ahí continuarían y conservan su valor económico, político y estratégico. Y en su momento eso se compensaría con un sobreprecio, ante la escasez internacional.
4°.-Que la política pública nacional cambiara y disminuyera el costo de los combustibles; tampoco sería grave porque se abaratarían los costos, la oferta y el estado realmente subsidiaría a la paraestatal.
Así que PEMEX nunca perderá.
Algo parecido se difunde sobre la CFE. Según esto son tres las razones para que la CFE esté perdiendo el 75% de su patrimonio, factores que hacen que el costo de producción sea más caro:
A.-El crecimiento de su pasivo laboral – pago de pensiones, que en este año se presupuestó en 20 mil 162 millones de pesos; cada uno de los jubilados de la CFE recibirá, en promedio, $ 43,538 mensuales.
B.-Aumento de los subsidios cruzados – porque la tarifa residencial es 42% más barata que su costo real, (al realmente inconcebible… ¡un mito genial! Porque se tiene qué pagar a Hacienda ese faltante. ¿Por qué? Porque Hacienda tiene precios internacionales y con base a esas cotizaciones presupuesta y la CFE paga a Hacienda la diferencia por no tener esos ingresos… ¡igualito que PEMEX! Y eso no puede ni debe ser. Nuestro país no tiene, NO PUEDE TENER EL MISMO PERFIL QUE LOS ESTADOS UNIDOS, GRAN BRETAÑA, FRANCIA, ALEMANIA, ITALIA…NOSOTROS TENEMOS NUESTRO FORMATO NACIONAL, NUESTRO FORMATO ECONÓMICO-LABORAL-SALARIAL Y NUESTRA PROBLEMÁTICA SOCIAL MUY INDIVIDUAL Y NO DEBEN COLOCARNOS EL MISMO VESTIDO NI LOS MISMOS ZAPATOS QUE ESOS PAÍSES DEL PRIMER MUNDO. DE CONTINUAR ASÍ, LOS ESCENARIOS DE GRECIA, PORTUGAL, IRLANDA, ITALIA Y ESPAÑA…NO ESTARÁN TAN LEJANOS). (Los técnicos que elaboraron estos estudios no se refieren a que la CFE ya no es la única generadora de energía eléctrica, y curiosamente, ni la única vendedora: ¡Ya operan particulares, específicamente españolas!… ¡HIBERDROLA!, EN CUYO CAPITAL ESTÁ PEMEX).
Lo que genera un aprovechamiento negativo – una pérdida o un gasto perdido… ¡un fondo perdido!
Este diferencial ha crecido hasta cerca de 30 mil millones de pesos en los últimos años… ¡50% más caro que el costo del pasivo de sus pensiones!
C.- Afectación de la infraestructura. La Compañía Mexicana de Luz y Fuerza del Centro la cerraron por su alto costo: 40 mil millones de pesos y ¡Aun se siguen pagando! Proporcionalmente 100% más que el costo de sus pensiones. Y todo por mala planeación, y mala ejecución y pésimo manejo del asunto laboral de extinción de la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza del Centro en los tribunales.
Así las cosas, tanto PEMEX como la Comisión Federal de Electricidad no están perdiendo dinero por ser entidades paraestatales o por ser empresas ineficientes.
Pierden dinero por haberse cometido errores en sus políticas públicas: mala presupuestación, mala planeación y mala ejecución política del asunto laboral y disciplina ante el entorno económico globalizador neoliberal y no estar en condiciones político-sociales para dejar a un lado el formato económico y aplicar otro en donde las políticas públicas indiquen que realmente el país y sus políticas públicas sirven a la población mexicana.






















