A partir de la ampliación de su designación como gobernador interino – por ciento ochenta días más -, Jesús Reyna García ha desplegado una inusual actividad en todos los frentes y como un Napoleón  o un Julio  César, enfrenta todos los frentes de batalla y ya son cotidianas sus reuniones de tipo político con los actores más representativos de la política, bien sea grupal o individualmente; lo mismo efectúa con los llamados factores reales de poder – algunos empresarios y hombres luminarias de la política política, bien sean estatales o nacionales; pasa igual con los medios de comunicación estatales, lo de mayor presencia en la geografía del estado y  penetración en la opinión pública.

Debe llamar la atención el valor de sus reuniones con miembros del gabinete  federal, principalmente con el área de gobernación, lo que responsable de la seguridad político-social de todo el país y se ha visto y si ese es el mensaje, la imagen está entendida: todo el respaldo a Jesús.

Únicamente falta el respaldo financiero, pero ese solito vendrá cuando se resuelva el problema interno de administración. Porque ahora que ya existe una luz más definida el gobernador podrá conformar su equipo para enfrentar todas las contingencia y todo el asunto normal, corriente de la administración y la conformación de su equipo de trabajo es una actividad que es su potestad, su facultad y su atribución constitucional y así debe entenderse y, si se gusta, también por la práctica política: No se deben nombrar funcionarios que desde el primer día de su ejercicio de la responsabilidad ya está pensando en el siguiente puesto y los merecimientos para serlo y hasta le puede ser desleal. Así lo expresa –recomienda Maquiavelo, en El Príncipe.

Con las acciones mostradas, Jesús Reyna García está mostrando – la palabra sería CONFIRMANDO – su oficio político – administrativo: conocimiento, experiencia, gobierno y dirección.

Ahora solo dénsele las seguridades-herramientas jurídicas para que tenga certeza a largo plazo – más allá de los 180 días –  y la  efectividad  del trabajo será mayor y mejor, para bien del estado.

Al imponer Jesús Reyna su estilo personal de gobernar – mostrará la diferencia entre su administración y las dos anteriores y su selo y estilo personal de gobernar podría rebasar – en la cortedad del tiempo –  la de sus maestros: J. Servando  y Ausencio Chávez Hernández y Carlos Torres Manzo.