Pobres y miserables – a los que les falta todo – siempre han, hemos,  existido. Esta condición  y estructura socio-económica, es la condición indispensable para la existencia de la otra condición, la opuesta: los ricos, quienes tienen todo. En el posicionamiento socio-económico ideal para la distribución de la riqueza producida, debería ser por partes iguales, equitativa,  a todos los participantes-factores de la producción de la riqueza, mas la realidad, en este momento y acaso, jamás fue así, la distribución de la riqueza es desigual, inequitativa: a la inmensa mayoría de la población – aproximadamente, el 85-90%,  poco, el 15%  de los bienes y servicios, de la riqueza producida  -y a la minoría de la población – el 15-10% – , el 85% de la riqueza.

Esta estructura es. Fue y será, punto original, germen y partida de miles de programas, planes y proyectos políticos para desaparecer la pobreza y la miseria y fueron, son y serán miles, millones de  millones de pesos los que se destinaron, destinan y destinarán con la finalidad de desaparecerlas, pero, cosa curiosa, paradójicamente, no disminuyen y sí aumenta casi en proporción directamente proporcional: a mayor cantidad de programas y dinero para combatirlas, mayor cantidad de pobres y miserables.


Al inicio de esta administración federal, el Consejo Nacional de Población  presentó las estimaciones siguientes: de 2010 a 2012 el número de mexicanos en condición   de pobreza extrema creció de 11.7 millones a más de 13 millones. 400 municipios, donde viven más de 8 millones de mexicanos en pobreza extrema, se encuentran al margen de programas o acciones de gobierno que los ayude a mejorar su condición existencial. El número de mexicanos en pobreza extrema pasó de 11.7 millones a 13 millones; La población pobre y con carencias en nuestro país es de alrededor del 80%; El aumento de personas que declararon tener dificultades para vivir de sus ingresos subió de 31%  a  47%, en tres años; En 2010, el ingreso anual promedio del 10% más rico fue 27 veces superior al del 10% más pobre.

La nueva administración tiene como estrategia: combatir el hambre y la pobreza y sus ejes de esta nueva política social son 1°.- Garantizar un ingreso. 2°.-Vincular las estrategias de política social con opciones productivas y 3°.- Ejercer acciones que se relacionen para lograr un aumento en el ingreso y en las condiciones de bienestar. En materia de política social la finalidad es pasar de las políticas asistenciales de apoyo a construir un modelo que permita que podamos involucrar a ese segmento poblacional al empleo, a la actividad productiva y a la autosuficiencia.

En realidad, algo debe estar y andar más en el sistema político, en el formato económico, en las estructuras sociales, porque jamás como nunca el Estado ofrece-ofrecido a su sociedad instituciones educativas de todos los niveles – aunque no con la capacidad de oferta necesaria – y sin embargo, los pobres y miserables siguen creciendo, aumentando. ¿No será posible una revisión, una valoración, una reflexión? Es recomendable.  Sobradamente está visto que el sistema es inequitativo, desigual. ¿Qué es lo que se quiere?

No hay, no existe mejor programa para combatir la pobreza y la miseria que el trabajo con aceptable salario y prestaciones de ley. No es necesario más.