Finalmente y en su momento, ni antes ni después, sucedieron los hechos para terminar un poco con el prurito generado por el affaire  Licencia del titular del poder Ejecutivo estatal, por motivos de salud, hasta por 90 días y en el límite administrativo y respetando la norma constitucional, después de juego político y peso y contrapeso de los intereses político partidistas, y hasta personales, las comisiones respectivas de la LXII Legislatura  del H. Congreso local, se concedió, inicialmente, entrada, posteriormente estudio, análisis en las comisiones respectivas de Gobernación y Puntos Constitucionales y su correspondiente validación, la ampliación, prórroga  y/o nueva licencia a Fausto Vallejo Figueroa , para que por motivos de salud, se separe del cargo encomendado por mayoritaria voluntad  del pueblo michoacano y, complementariamente a lo anterior, se ratificó a José de Jesús Reyna García como Gobernador Interino, y constitucional, para el periodo de la licencia otorgada.

Estos inéditos sucesos se dieron con la suma de los votos de los representantes populares de los partidos de la Izquierda, más la incorporación de los votos de los chiqui partidos, quedándose solos los diputados azules, que finalmente se sumaron, aunque el texto constitucional prevé que la votación podría ser o por mayoría simple o por las dos terceras partes.

Esta decisión es congruente con las circunstancias políticas y de seguridad social que vive el estado; la ratificación concedida a J. Jesús Reyna García es voto de confianza en su trabajo en el que ha mostrado oficio político. Es válido afirmar que si hubiera sido otra la decisión del H. Congreso, J. Jesús Reyna García habría renunciado y el estado entraría en total crisis.  Con la decisión se salió muy bien de la encrucijada: o crisis constitucional u otro gobernador o ratificación y continuidad.

Esta determinación  genera un poco de continuidad y mucho de certeza a la administración pública; como casi todo depende la cuestión política, el estado y su sociedad estaban en un hilo y ahora, con la seguridad que implica la ratificación en el poder Ejecutivo, interinamente, todo habrá de seguir por los derroteros que marque el señor gobernador, quien le está poniendo su sello personal, su estilo muy personal de gobernar.

Aunque jamás sabremos el costo, por el surgimiento  y dirección de los hechos político-administrativos que están pendientes y que tienen el interés de la sociedad (los implicados en el desfalco en las finanzas, el monto de la deuda, el proceso a realizar contra los responsables del quebranto a las finanzas estatales,  la apabullante inseguridad social, las reestructuraciones    de la deuda y nuevos empréstitos, el desempleo, la caída en la captación de ingresos, las deudas municipales, los munícipes fuera de su cargo, y amenazados por “los malosos”, etc.) nos iremos dando cuenta del costo de esta negociación, en la que no estuvieron en la mesa del Acuerdo, los intereses de la sociedad michoacana.

Confiamos que todo será para bien del estado y deseamos que no resulte más caro el caldo que las albóndigas y que no resulte más dañino, el remedio curativo, la receta, que el padecimiento a curar.