El país y  la población hispana – preponderantemente mexicana – se han llenado de entusiasmo por el ambiente propicio en ambos países y medios político legislativos a realizar una reforma migratoria que, indirectamente beneficiará a la nuestros connacionales que trabajan y enriquecen a esa nación.

Desde hace muchos años y muchas administraciones norteamericanas y nacionales se ha pretendido realizar una reforma migratoria que conviniera a los dos países y jamás había contado con el ambiente político legislativo y buena voluntad de los dirigentes de la administración norteamericana. Siempre existían detalles que imposibilitaban llevar a cabo esa reforma migratoria.

El factor o parte aguas que determinó la buena voluntad para esta medida fue el atentado  en Nueva York  a las Torres Gemelas y al Pentágono y el  hecho que culminó  todo esto y colocó la cereza en el pastel de la Buena Voluntad fue el atentado en la ciudad de Boston durante la realización del Marathón de esa ciudad.

Los norteamericanos se llenaron de miedo, terror y espanto…El enemigo lo tenían en su mismo territorio, razón por la cual determinaron clarificar la estancia de todos los migrantes europeos, asiáticos, africanos y latinos residentes de una u otra forma residentes y trabajadores y hasta estudiantes, en suelo, en territorio norteamericano.

Lo verdaderamente interesante es que esta reforma migratoria será un hecho porque conviene a los intereses de ellos, no a los nuestros – ya está planchada: acordada entre el presidente de la República, los líderes de los dos partidos y con los líderes en ambas cámaras -,  y ellos tienen todo el derecho – como país destino y nación dominante – de colocar las restricciones legales, que sean respetuosas de los Derechos Humanos y Sociales de los ciudadanos de otros países que trabajan, estudian y residen en su país.

Ahora, bien, esta reforma beneficiará indirectamente a todos los indocumentados, pues los colocará en posición de solicitar, exigir, demandar y hasta reclamar las mismas condiciones laborales y jurídicas que los anglos nativos.

Lógicamente este reforma beneficiará directamente a los norteamericanos porque tendrá información completa sobre cada uno de los aun indocumentados que están en suelo norteamericano  y así podrán estar un poco más seguro y disminuir la psicosis del miedo y detener un poco la ola de terrorismo en su suelo; por otro lado, continuarán con los ejércitos de mano de obra, ya no tan barata, pero mano de obra ya calificada.

Así las cosas, todos salieron ganando, aunque no con la rocambolesca, tropical, expresión de Jorge Castañeda Grutman, de la Enchilada Completa, pero es un buena signo para los cerca de  once millones de mexicanos que laboran en territorio norteamericano.