Esta vez, el título no representa mi recomendación. Al contrario, esta es luchar contra ese sentimiento que a veces parece inevitable, pero que no hace más que dañar a las personas en toda circunstancia. Hay situaciones y cosas que por naturaleza hacen que los humanos sintamos miedo, como la oscuridad o las alturas para algunos, ciertos insectos, etc. Pero hay otras con las cuales no tendríamos que vivir, como sucede en nuestro país actualmente. No es natural vivir con la preocupación constante de quién puede hacerle algo malo en la calle, o si se le puede atravesar una bala perdida en su ruta hacia el trabajo. Sin embargo, es una constante con la que desafortunadamente nos hemos acostumbrado a lidiar. Y es precisamente del miedo la razón que pueden aprovechar quienes buscan hacer daño, ya que sabiendo que existe miedo, el agresor adquiere mayor poder, y por lo tanto la víctima se vuelve más vulnerable. Por experiencia sé que no es fácil eliminar un sentimiento así, pero definitivamente es necesario hacerlo para perder esa vulnerabilidad.
El miedo también afecta a nivel personal, cuando uno mismo se infunde temor; por ejemplo, el de no ser capaz de alcanzar una meta. Por más que una persona quiera lograr algo, si deja que el miedo al fracaso lo invada, será imposible que llegue a su objetivo. El miedo es mucho más fuerte que el fracaso en sí, ya que de este podemos adquirir nueva experiencia y un gran aprendizaje, mientras que del primero realmente no sale nada positivo.
La recomendación es no dejar que ese sentimiento se apodere de nosotros y rebase el deseo genuino que tenemos de avanzar. Por supuesto que enfrentar nuestros miedos no significa lanzarnos al extremo y ser imprudentes, sino aprender a sobrepasar aquellas circunstancias que parecen negativas y al final solamente son obstáculos que representan un reto adicional para llegar con éxito a la meta. Naturalmente, antes de sobrepasarlo, debemos ser capaces de identificar aquello que nos provoca temor o incertidumbre; y habiéndolo detectado, actuar conscientemente sobre ello. De esa manera se genera un cúmulo de aprendizajes que acompañarán el gusto de haber logrado algo que al inicio podría parecer imposible.

























