Continuando con su política de miniaumentos a los combustibles, el sábado 29 de junio, el gobierno de la República, por medio de las secretarías de Hacienda y Energía aplicó el enésimo aumento de 11 – once – centavos por litro a los combustibles de bajo y alto octanaje, así como al diesel; así los precios quedan por el presente mes, de la siguiente manera: gasolina Magna, $ 11.58; Premium, $ 12.14 y el del diesel, a $ 11.94.
Con este incremento, que fue el séptimo en lo que va del año, el precio de la gasolina Magna, acumulará un 7.% en 2013; el de la Premium, de 6.8% y del diesel, 6.9%; si esta política continúa en el resto del año –que todo parece indicar que así será, pues, incluso, el documentos base – presupuesto de Ingresos a la Federación 2013, así se establece – las gasolinas tendrán un incremento en este 2013, por arriba del 12%, que en números redondos será un poco más del 250 % más alto que el incremento acordado para el salario mínimo, que escasamente llego al 4.5%.
Desde cualquier óptica de política pública, es una política pública lesiva para la sociedad nacional y perjudica más a las clases Media y Baja que a los de la Clase Alta.
Esta política de mini incrementos, realmente, tiene como objetivo, cerrar el diferencial existente con los precios de las gasolinas con los Estados Unidos y con el mercado internacional, y por esa razón las palabras justificantes son: “El precios de las gasolinas debe ser el costo de su producción, por lo que se deberá pagar realmente lo que cuestan y como el costo de producción es alto, superior al precio de venta, se concederá un subsidio”. Y se habla de miles de millones de pesos que el gobierno de la República otorga a los consumidores.
A este respecto, se han hecho análisis de los mismos documentos de la paraestatal PEMEX y de las secretarías de Hacienda, de Energía y Economía y el costo de producción es sumamente bajo en comparación con el precio de venta, incluyendo el altísimo costo de la burocracia de la empresa.
Lo que los analistas, técnicos y políticos, y sus asesores, no valoran es que el perfil económico de nuestra sociedad es diametralmente distinto al de los Estados Unidos y de los países de la Comunidad Europea; lo mismo sucede con nuestra legislación laboral, por lo menos en los Estados Unidos, el pago del salario mínimo es totalmente diferente, en forma – se paga por horas – y con el diferencial de la convertibilidad – 9 dólares la hora y 13.00 pesos por dólar, totalizan 936 pesos mexicanos al día, en tanto que en México, solo gana 62 pesos -.
Es imposible que la sociedad nacional tenga el mismo nivel de vida que los norteamericanos. Lógicamente las Clases Medias y Bajas no tienen en donde reflejar este aumento, y la clase Alta, sí, lo mismo que la plataforma y estructura industrial y de servicios y esto se refleja en la condición de sobrevivencia y calidad de vida: se deteriora, a la baja.
Por otro lado, 1°.-En este momento, los costos de las combustibles – Magna, Premium y diesel – en nuestro país es superior que en los Estados Unidos y 2°.-Ya se han levantado voces de grupos políticos y empresariales que piden revisar –ojalá que sea a la baja – estos subsidios o política pública energética.






















