La cuestión educativa nacional fue considerada desde los primeros documentos constitucionales como razón de Estado; en los textos constitucionales de 1824, 1857, 1917 y las reformas del texto constitucional vigente han conservado esa característica de la educación pública ofrecida e impartida por el Estado; circunstancialmente, y aunque la educación universitaria, tecnológica y normal, como sistemas educativos ofrecidos por el Estado, eran consideradas, por extensión, como gratuita y así se conservaron por los usos y costumbres, reciente reforma del texto constitucional federal, establece, constitucionalmente, la gratuidad del nivel superior  -sea del tipo y modalidad que sea, ofrecida  e impartida por el Estado.

Esta reforma tiene muchas fundamentaciones y etas fundamentaciones son muestra de que la sociedad nacional ha evolucionado socialmente en forma  satisfactoria: De una sociedad mayoritariamente iletrada con un analfabetismo que superaba el 60% de la población nacional, a partir de 1917 (promulgación de la Constitución Federal vigente)-1921 –  creación de la Secretaría de Educación Pública  en tres generaciones  – 90 años -, evolucionó, de una sociedad completamente rural y analfabeta , paso por una sociedad alfabetizada mayoritariamente y con el Plan de 11 años – 1959-1970 -, a otra demandante de educación secundaria – hasta quedar considerada como Educación Básica de 11 años-  y ser cualitativa y cuantitativamente satisfecha en el nivel Básico, con fuerte demanda de instituciones de educación Media Superior – con amplio espectro de instituciones públicas (CEBTAS, CEBTIS, CETIS, CONALEP, BACHILLERATOS PEDAGÓGICOS, CCH, VOCAs, COLEGIOS DE BACHILLERES, PREPARATORIAS DEPENDIENTES DE UNIVERSIDADES ESTATALES, ETC. – y creciente exigencia de educación superior pública estatal, de diferentes modalidades y matices, hasta tener promedio nacional  de escolaridad superior a 7 y a una inscripción en aulas equivalente al 33% de su población.

Hecho inigualable en ninguna sociedad.

Las autoridades michoacanos, siendo congruentes con la atención de la demanda de educación y formación, recientemente establecieron en nuestro  texto constitucional la gratuidad de la educación Media Superior y Superior y ahora, por las cuestiones no claras, opacas de la administración pública heredadas y recibidas de la administración pasada, el señor Secretario  de  Finanzas  y  Administración, de cuyo nombre no se debe uno de acordar, expresó ” NO HAY DINERO PARA LA GRATUIDAD DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR”, lo cual es una aberración política y social.

Si la administración pública actual sigue a píe juntillas esta visión, se estaría coptando, deteniendo y cerrando el horizonte de desarrollo y de progreso,  no únicamente a los jóvenes, sino también a toda la sociedad y al estado de Michoacán. Lo que debe hacer es realizar una revaloración de las entidades   y sectores de la administración pública, no crear-duplicar estructuras administrativas que ya existen, racionar, y razonar,  el gasto y fundamentalmente, considerar QUE LO PRESUPUESTADO PARA LA EDUCACIÓN, NO ES UN GASTO, ES UNA INVERSIÓN . Con decisiones, y políticas públicas como ésta, se  entorpecen aun más el desarrollo

Estatal y confirma que “EL ESTADO DE MICHOACÁN ES EL ESTADO TORPE POIR ESENCIA Y QUE PREFERIMOS ANCLARNOS EN EL SUBDESARROLLO Y DEPENDENCIA”.         Lástima de funcionarios.