En la vorágine de hechos e ideas todos los días surgen en el mundo se difunden muchas cosas interesantes; una de ellas es la que presenta JEREMY RIFKIN, llamado el GURÚ DE LA COMPETITIVIDAD. Algunas de sus ideas, no tan descabelladas son las siguientes:
México cuenta con menos de 20 años para concretar la Tercera Revolución Industrial que le ayudará a evitar crisis económica.
Él puede ayudar al país para recuperar lo que perdió en la Primera y Segunda revoluciones Industriales; como el bienestar de la población.
Casi la mitad de la población vive con dos dólares al día, y así como China y otros lugares del mundo, este país cuenta con una clase media muy pequeña.
La Primera Revolución Industrial favoreció los mercados internos y la Segunda, la globalización.
La Segunda Revolución Industrial se encuentra en una profunda decadencia, y la única forma de estimular el crecimiento de cualquier país es transformando la economía.
La mitad de la población mexicana se mueve con dos dólares por día, por lo que no va a ningún lado, y tampoco avanza.
Parte de la Tercera Revolución Industrial consiste en crear una nueva infraestructura a partir de la energía renovable y del uso de la tecnología de la información.
México puede ser el líder del cambio de la Tercera Revolución Industrial en América Latina, por su gran cantidad de recursos naturales y por el elevado número de pequeñas y medianas empresas con que cuenta.
La integración de bloques comerciales que se están gestando en el mundo, como el Acuerdo de Asociación Transpacífico – TPP -, junto con la Tercera Revolución Industrial darán como resultado mercados continentales.
Es una pena que México cuente con una riqueza natural envidiable y sólo genere 5% de energía renovable.
El mundo necesita dejar de depender de los combustibles fósiles y esto ocurrirá mediante una revolución energética, que pasaría a ser una red de redes interconectadas como internet en la que cada edificio sería una central eléctrica.
Mientras en otros países se están dando transformaciones en materia energética, en México se mantiene la discusión de que el petróleo es de los mexicanos.
Si hubiera que escoger el factor más importante para sacar de la pobreza a cientos de millones de personas en el mundo, sería un acceso fiable y asequible la electricidad verde, porque ningún desarrollo económico es posible sin esta entrada.
La democratización de la energía y la universalización de la electricidad constituyen el punto de partida indispensable para mejorar la vida de las poblaciones más pobres del planeta.
A un gobierno le puede llevar hasta un año la planeación de la revolución industrial y 36 meses para la capacitación de las personas que se encargarán de la instrumentación y ya después dependerá de la disposición política de cada país para concretarla.
Esas son sus juicios y dentro de ellos están algunas verdades sobre nuestro país y otras llevan su publicidad personal.






















