Seguramente el contenido de estas líneas no  es más que un aderezo para engordar el caldo nuestro de todos los días, mostrándose que existe sincronía de todos los actos políticos, que tiene su lógica, por supuesto.

Todos sabemos que un grupo de jóvenes encapuchados tomaron el edificio de la torre de rectoría de la UNAM y paralizaron las actividades de la institución  y bateando las peticiones de las máximas autoridades universitarias, hicieron oídos sordos y dejaron pasar el tiempo, alargando, emborrachando esta toma, y cuando les dio la gana, pese a que fueron una y mil las convocatorias a la devolución del inmueble – bueno, no tantas, las peticiones, declaraciones y afirmaciones de que se actuaría conforme a Derecho y con todo el peso de la ley – se fueron retirando sin informar de su alejamiento y, entrega de la institución por inanición. Se dijo que las autoridades universitarias presentaron denuncias ante la PGR y que esta institución – el abogado de la nación – actuaría cuando las autoridades universitarias lo pidieron. Se dijo que la PGR liberó las órdenes de presentación-detención de 26 personas. Hasta el momento no hay mayor información, salvo que Narro Robles dialogará con los encapuchados identificados. Lo más seguro es que se realice el encuentro y se reconsidere a los llamados alumnos expulsados y se desista de la acción judicial-penal  y todo olvidado. Entonces, ¿qué?

Igualmente, los líderes de la CETEG y su ejército de demandantes y manifestantes del estado de Guerrero apedrearon, destruyendo en actos vandálicos propiedades públicas de los tres poderes  y privadas del estado de Guerrero; se  informó que existían órdenes de búsqueda y presentación de cuatro de sus líderes, los que fueron detenidos, pero posteriormente fueron dejados en libertad y el conflicto magisterial – contra la reforma educativa y  el Instituto de Evaluación Educativa, la no asignación de plazas automáticas  ni la aplicación de exámenes para evaluación del personal docente y directivo de los servicios educativos, ni el otorgamiento de plazas mediante examen de evaluación y diagnóstico -,  sigue y está el jaque de no pagar la presente quincena a los paristas y continuar la búsqueda de otros de los acusados. Ya se cayó en el la guerra mediática: el gobernador dice una cosa: TODOS A CLASES Y ABRIERON Y FUNCIONARIO TODAS LAS ESCUELAS. NO HABRÁ CANCELACIONES DE ÓRDENES DE DETENCIÓN. La otra, la CETEG, dice: FUIMOS A LAS ESCUELAS ÚNICAMENTE PARA INFORMAR. Lo más seguro es que el gobierno, el estado de Guerrero, se desista

En nuestro estado el conflicto sigue y el movimiento de los alumnos de las escuelas normales públicas no está parado. Ni entrampado. Sigue y, palabras más, palabras menos, solicitan, demandan, exigen,  lo mismo que en Guerrero y acosan, amagan con paralizar al estado. Para matizar  la confusión, las autoridades políticas y educativas declaran un día que no habrá impunidad y que se estudia no pagar el salario a los paristas; otro día, acaso el mismo día o al día siguiente, dicen otra cosa: que como hay avances positivos – ¿cuándo los avances no son positivos? – sí se pagará la quincena a los manifestantes y que, además, se están buscando  salidas para que los estudiantes manifestantes NO pierdan el semestre-año  escolar… ¡Diablos! Por otro lado se informa que los alumnos manifes5tantes y en píe de lucha tienen en su poder más de 20 unidades automotrices particulares.

Los grupos de vigilantes, las guardias comunitarias actúan, detienen a elementos de seguridad pública estatal ¡A los de Operaciones mixtas! Horas, después al liberarlos, los amenazan, pero antes de dejarlos en libertad, los regañan y les quitan su armas de cargo.

Se difunde que varias empresas se han retirado del estado, que se han cerrado fuentes de empleos y que se está cayendo en atonía económica.

Es indudable que vemos otro tipo de comunicación, de lenguaje, mas si esto no se llama impunidad legalizada, ¿Cómo diablos se llama? ¿Negociación política?

Se supone que el Estado es quien tiene el legítimo monopolio  de la fuerza, pero estamos siendo testigos de algo inédito: La fuerza la tiene una minúscula mayoría y está poniendo de rodillas al estado, al gobierno, en aras de una ficticia paz social… O ¿estamos avanzando hacia la ingobernabilidad y eso es lo que se desea?

Sea lo que sea eso es impunidad y el Estado de Derecho está en entredicho.