Por alguna razón que desconozco, la clase política mexicana en general y la michoacana en lo particular, desde hace tiempo no se distinguen por su inteligencia, competencia y sentido común. ¿Será acaso un requisito el tener un CI bajo para ejercer la política en Michoacán? Puede ser. Aparte de eso, todo parece indicar que las otras condiciones para ejercer ese oficio son; capacidad para negar la realidad, rechazar lo obvio, tragar lo intragable, digerir lo indigerible y soportar lo insoportable. Cuando menos esa impresión me da después de ver la actitud de nuestras autoridades ante los recientes disturbios, secuestros y actos vandálicos protagonizados por los grupos más violentos de los “anormalistas” y del “magisterio”.
Un grupo de vándalos que se identifican como integrantes de la CNTE y de diversas normales michoacanas se han dedicado a cometer toda clase actos delictivos, robos y atropellos que lesionan a la pusilánime y medrosa ciudadanía michoacana que no atina a defender sus derechos; actos como la interrupción de vialidades, el robo de mercancía a la vista de todos, secuestro de camiones, de personas, alteración del orden público mas un largo etc. consistentemente no tienen respuesta de las autoridades; prevalece entonces la impunidad. No es algo novedoso, en Michoacán estas violentas estructuras tienen un largo historial de agresiones en contra de la ciudadanía, agresiones perfectamente documentadas tanto en diversas denuncias, con fecha y numero, como en los reportes de varios medios; con culpables perfectamente identificados a los cuales no les ha citado ni molestado nunca. ¿Miedo por parte de las autoridades? ¿Complicidad? O simple combinación de cobardía más incompetencia. Apuesto por la última.
El que autoridades de otros estados como es el caso de Guerrero, compartan la incompetencia y cobardía con las autoridades michoacanas no es consuelo alguno. Son funcionarios que juraron ¿Juraron en realidad? Cumplir y hacer cumplir la constitución, juramento que hasta el momento se lo han pasado por un lugar que no es precisamente el indicado.
Analizando el actuar de nuestras autoridades en el reciente conflicto encontramos que han seguido fielmente técnica del avestruz; esconder la cabeza en un hoyo, aunque otros mas bien dirían que siguen las enseñanzas de los tres mitológicos monos de la leyenda japonesa; no oigo, no veo, no hablo. Señores funcionarios, no les pagan para eso, ustedes cobran para tomar decisiones; ahora bien, disfrazar su temor como “prudencia” ya no se los cree nadie. Mostrar miedo, contemporizar con los delincuentes para después de una comedia cumplirles sus caprichos, y para colmo, ponerse de rodillas ante ellos, no es precisamente su papel, ni lo más adecuado. Solo falta que se agachen.
Señores políticos, no desvirtúen el significado de la palabra “dialogo”; “dialogo” es en esencia la capacidad para hablar y exponer razones, nada tiene que ver con la imposición y la fuerza, es mutua comprensión, es una negociación, un intento de avenencia entre dos personas o grupos. Pero cuando un grupo esgrime posiciones irreductibles, como es el caso de los anormalistas y la CNTE, entonces no se busca un dialogo, se busca el sometimiento. ¿Por que lo hacen?, sencillamente conocen a los funcionarios y apuestan a la cobardía de los mismos. Señores, en estos casos solo cabe la aplicación de la ley; esa que juraron cumplir.
¿Aplicarán la ley estos políticos? Soy pesimista y considero que no, es más, viendo sus reacciones y escuchando sus declaraciones me queda la impresión de que algunos de ellos estarían relacionados con los mismos vándalos y persiguen los mismos fines, desestabilizar el Estado para beneficio de su grupo. Otros sencillamente tienen un saludable temor; el resto son solo incompetentes. ¿Renunciar por miedo o por incompetencia?, primero muertos que vivir fuera del presupuesto.
























