Se dice que Michoacán es, en palabras del aun gobernador, “Michoacán no es una pera en dulce”; ciertamente se cocina aparte; probablemente es uno de los estados con mayor movilidad en su autoridad política  máxima – titular del poder Ejecutivo, gobernador – por las razones que sean  en los últimos ochenta años…Ignoramos si esa es una de las razones por la cual el ritmo de desarrollo y progreso es diverso y lento en comparación con otros estados de la República y/o con los que somos vecinos; a excepción de Guerrero y Oaxaca, con quienes nos damos el quién vive en atraso y rezago, todos los estados restantes van  a otra velocidad, a otro ritmo  y quedamos muy atrás, y nos califican como el Estado Torpe.

Lo que casi toda la gente suponía o afirmaba en voz baja, está por suceder a partir de hoy: el titular del Ejecutivo estatal solicitó licencia para retirarse del cargo, hasta por noventa días, porque se someterá a una intervención quirúrgica.

Y todos los grupos políticos, partidos políticos  y protagonistas políticos del estado y del Centro de la República,  y ciertos factores reales de poder,  corrieron  o bien para proteger y acrecentar sus intereses  y/o para intervenir con voz y voto en la Gran Decisión.

En realidad, lo que está sucediendo está previsto en nuestras Constituciones  Políticas –  general de la República y la propia del estado – y por los Reglamentos  de los H. Congresos – de la Unión y el propio del estado -. Y no habría mayor problema, pues la solicitud de licencia es algo muy simple, pues es “por hasta por noventa días”,  a partir de mañana, 23 del presente y esto no tendría nada de particular ni singular, pero sucede o que los H. diputados locales o saben algo que nadie sabe, pero presupone y rumorea y eso le concede un matiz muy especial a este movimiento muy natural en el ser humano  o actúan  por supuestos y/ o así  actúan así con tanto celo como muestra de responsabilidad; el otro indicador es que quien sea,  conforme a algún precepto constitucional vigente, gobernador – sea cual sea la figura, y/o  calificativo, estará  imposibilitado, quemado para ser elegible candidato al poder Ejecutivo estatal en el proceso electoral inmediatamente siguiente.

Estos dos elementos matizan este hecho y serán los que determinarán  el ungimiento de la persona y en este proceso el pueblo, la sociedad, la realmente perjudicada y hasta beneficiada, no tiene ni voz ni voto y estará solamente mirando.

Es deseable que sea la mejor elección  y persona, pues el estado está en un hoyo muy profundo Y necesita  de una persona en completa condición de salud y que le dedique a los asuntos estatales, tiempo completo.