Muy seguramente todo el grupo tecnócrata enquistado desde 1982 en las altísimas esferas del Banco de México y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y formados en instituciones financieras nacionales y extranjeras y al mando de las diversas instituciones financieras nacionales, e internacionales – como BANCO DE ÉXICO Y OCED –  que diseñan y operan las políticas públicas de carácter económico y política en uso en nuestro país tienen su óptica y su lógica para desmadejar, debilitar, desplomar y desmantelar todas las acciones políticas de administración que benefician a la sociedad – identificadas como NACIONALISTAS Y DESPRESTIGIADAS Y CALIFICADAS COMO POPULISTAS Y DEMAGÓGICAS y, relativamente, perjudican al Estado. Ahora y desde 1982, en forma creciente, desde Miguel de la Madrid Hurtado a la fecha, aplicaron acciones legislativas que llegaron hasta reformas constitucionales para dar un golpe de timón y cambiar toda la correlación de fuerzas políticas y económicas legales y transformar  el Estado Benefactor y solidario en un Estado vigilante y testigo del nuevo formato económico y nuevas formas de producción de los satisfactores económicos, en donde el Estado-sociedad dejo de ser el objetivo y fin último de las políticas del mismo Estado para beneficiar a la sociedad.

Ejemplo de lo anterior es la venta-entrega – aprecio de regalo-ganga – de las instituciones paraestatales, autónomas, desconcentradas y descentralizadas  y la reducción-eliminación de los beneficios sociales para el pueblo-sociedad. Están en la mira PEMEX – y los energéticos fósiles – y al CFE; ahora les llaman Reformas Estructurales de la tercera generación y les urge venderlas o desplomar sus normas constitucionales para que el sector privado entre y cambie la cara de la sociedad nacional.

En este sexenio el poder Ejecutivo, ante la cerrazón constitucional para abrir PEMEX al sector privado, estableció los miniaumentos mensuales a los energéticos y los justifican excelente, perfectamente bien, y por todos los medios, pero sucede que esas justificaciones están viciadas de origen: Nuestra sociedad no tiene el mismo perfil económico, laboral, jurídico y de seguridad social que las sociedades  de los países del llamado Primer Mundo. Ahí está el punto de quiebra y el Estado mexicano  al continuar con esta política de encarecimiento de los energéticos  lo único que provoca es un debilitamiento del motor de todas las naciones: La Clase Media y beneficia a la clase financiera de mayor ingreso. El estado procede a la inversa. EN TODA LA ADMINISTRACIÓN DEBE REDUCIR LA  PLANTA LABORAL, BAJAR LOS SALARIOS DE LA ALTÍSIMA Y ALTA BUROCRACIAS, CON LO QUE DISMINUIRÍA SU GASTO CORRIENTE, y además ampliar la base fiscal y abatir el contrabando y los desaparecer los regímenes fiscales preferenciales.   No es posible que el país aguante tanto esta desigual situación económica.

Por otro lado las informaciones publicadas sobre los Nuevos Ricos Panistas – LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE – tienen varias lecturas, algunas de ellas son las siguientes: El presidente ayuda a sus amigochos, el PAN  está mostrando que no es tonto, que aprendió bastante rápido para qué sirve el poder – usarlo, disfrutarlo y abusar de él – y que no es lo mismo estar de un lado de la mesa, que estar del otro lado, y con total poder., con el agregado de que eso que criticó al PRI –Agencia de colocaciones – ahora es su  nota distintiva y todo eso es equiparable a CORRUPCIÓN, aunque para Roberto Gil Zuarth sea no ser tonto, no ser flojo y no ser pendejo.