El llamado Tratado Libre Comercio  de América del Norte- NAFTA, para nuestros Vecinos del norte y TLC para nosotros, los Buenos – es un documento comercial  que, desde el primero de enero de 1994 y  por conveniencia  de los Estados Unidos y los gobiernos mexicanos,  se convirtió en instrumento generador de la política pública nacional en materia de agricultura, ganadería, industria y comercio y no ha habido poder terrenal mexicano que pueda cambiarlo.

Como una repetición, tal cual,  del comportamiento de los países europeos en el nacimiento del Mercomún Europeo=Comunidad Europea=Unión Europea: les era más fácil, barato y con mayor plusvalía importar productos de otros países miembros de la Unión, que producir y comercializar los  de producción interna, en nuestro país sucedió, sucede y sucederá eso, igualito, cabalitamente.


Esa circunstancia supuso – supuesto de escritorio – que todo sería más barato y que habría mejor distribución de la riqueza y una más específica redistribución de los presupuestos de egresos de los gobiernos, lo que generaría más y mejores plazas laborales, dinamizando el desarrollo y el progreso nacional y sucedió, sucede y sucederá todo lo contrario: El desarrollo está sumamente lento, nacionalmente se ha disminuido-bajado en calidad y competitividad, se está dando una mayor inequidad, desequilibrio y concentración en la distribución de la riqueza, se han generado  ejércitos generaciones de NINIs, el desempleo es mayor que en años previos al TLC y la pobreza se ha disparado, la población  miserable se ha disparado – pobres y miserables telecianos – el desarrollo nacional es desigual, el campo se ha despoblado y envejecido, la planta industrial está prediseñada para la maquila y han sido y son muchísimas las voces de gente vinculada al campo, a la industria, al comercio  y de organismos e instituciones públicas y privadas que han señalado y demandado, y hasta exigido, la reapertura, la revisión y actualización del TLC, pero el gobierno mexicano ha estado y está sordo a estas voces y esa misma situación teleciana continúa hasta el momento.

Pero ya no será por mucho tiempo: El patrón, el amo manda…Según John Sammis, ministro consejero para asuntos económicos de la Embajada  de Estados Unidos en México, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte debe actualizarse porque se ha quedado rezagado en algunos sectores y podría ser un complemento importante para el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica.

En otras palabras, porque existen intereses económicos de los Estados Unidos, ahora sí hay que revisarlo    y ahora con más deseo dado  que nuestro país está por firmas con Colombia, Chile y Perú una Alianza  de Libre Comercio y nuestro país está abierto a firmar tratados, alianzas y acuerdos de comercio con muchos países del mundo y/o bloques económicos, como la Unión Europea.

Mas no se espere que esa inminente revisión=actualización del TLC vaya a cambiar las cosas en los referente a políticas públicas que beneficien a la población nacional… ¡Nada de eso y sí todo lo contrario!