SIN MAQUILLAJE Por Etelberto Cruz Loeza.
En la secretarÃa de Gobernación, Federal, sale Fernando Gómez Mont y entre su amigo José Francisco Blake Mora; Patricia Flores Elizondo deja la Oficina de la Presidencia de la República y será nuestra embajadora en Portugal; en su lugar entre el Ingeniero Gerardo Ruiz, quien deja la secretarÃa de EconomÃa y su lugar lo cubre Bruno Ferrari Mateos, ahora exdirector general de PROMÉXICO.
 Es cita común los nuevos encargos: a Blake Mora le encomendó centre todos sus esfuerzos en el diálogo con todas las fuerzas polÃticas del paÃs, con el objetivo de alcanzar acuerdos con el poder Legislativo para avanzar en la transformación de las instituciones del paÃs; el reto es generar los consensos y acuerdos necesarios en torno a la participación y el diseño institucional que permita la competencia democrática en un entorno plural tan competido como el mexicano. A Gerardo Ruiz Mateos, le instruyó a rediseñar mecanismos que incrementen la eficacia del despacho y, en consecuencia, hacer una reestructura indispensable para cumplir con los objetivos de comunicación, relaciones públicas y seguimiento de los programas prioritarios del gobierno.     A que haga un seguimiento puntual de las órdenes y acuerdos del presidente y a que haga un esfuerzo de reorganización integral que incluya a todas las áreas que compone esta oficina. A Ferrari: dar renovado impulso a la agenda de competitividad y proponer desregulaciones, a fin de facilitar la creación de empleos, incrementar los flujos de capital y fortalecer los programas de apoyo a las micro, pequeñas y medinas empresas, además de profundizar los esfuerzos en materia de comercio internacional con el objetivo de apoyar a los productores del paÃs para que accedan a los mercados más importantes del mundo.
 Es muy seguro que al señor presidente no le revisan lo que dice en estos casos o él no lo permite, porque, si analizamos sus juicios, su imagen y su personalidad quedan en entredicho y se puede pensar que la oficina de la presidencia de la República es, y fue, un relajo, un desorden, que no se cumplÃan sus órdenes y que lo tiraban a Lucas; que el exsecretario de EconomÃa era un estorbo para la competitividad del paÃs y para el acceso a los grandes y mejores mercados del mundo de los industriales, y productos, mexicanos y que no proponÃa más desregulación- ¿todavÃa más? Realmente lo que se muestra es que hace falta una integral polÃtica pública; que está mal la cabeza y por consecuencia también los demás sistemas y aparatos – si existen algunos – y los órganos de la administración pública en esta administración: están mal las instituciones y sus titulares están aprendiendo en un lugar, espacio y tiempo, en donde deben estar los mejores y los inmejorables equipos, aparatos y sistemas.
El cambio del titular de Gobernación era esperado desde hace mucho tiempo, porque perdió su capacidad de negociación – dado que sus acuerdos eran violados, no cumplidos, no aceptados por los Hombres del Presidente (¡él no era Hombre del Presidente!). Su posición se complicó más con el asunto de las alianzas con la Izquierda – los Acuerdos en lo Oscurito y su manejo publicitario, los usos de la PGR como fuerza disuasiva en cuestiones de polÃtica oscura, de chantaje – en lugar de aplicar la Ley -, el secuestro/desaparición de Diego Fernández de Cevallos y los resultados electorales del llamado Súper Domingo. Colocó a un amigo, que se desempeñaba como secretario de Gobierno en Baja California (en donde el PAN, en uno de los 3 estados más panistas del paÃs, perdió todo) y que ya habÃa sido propuesto para varios puestos en el gabinete federal (Secretario de gobernación, ProcuradurÃa General de la República y oficina de la Presidencia), pero las fuerzas opositoras bloquearon su ascenso.
 A un poco más de dos años, el presidente da la República reestructura su gabinete sin dejar claro el supremo objetivo y la finalidad de estos relevos, por la simple razón que en casi todas las áreas es perceptible, y necesario, el cambio del titular y de la polÃtica pública.






















