SIN MAQUILLAJE Por Etelberto Cruz Loeza.

Desde la óptica  neoliberal que está en el poder político y técnico en el país y en buena parte del mundo controlado por ellos, la cuestión de las pensiones y jubilaciones es un sector de seguridad financiera nacional y hasta dónde han podido han establecido controles, topes y límites y hasta han ampliado los tiempos para las jubilaciones,  con el sobado pretexto de que el Estado no debe pagar las “altas” pensiones que los trabajadores se dieron (que si sucedió así  fue para los grupos de la alta burocracia, como el caso del actual secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría Ordóñez, que se auto acordó una altísima pensión  y sin tener la edad de retiro, ni las cuotas necesarias),  en un escenario diametralmente diferente al actual, en el cual el Estado era solidario y centro de la vida económica de la sociedad; ahora se pretendió que el estado fuera delgado y eficiente y ninguna de estas propuestas se han logrado – ni en nuestro país  ni en ningún otro, ahí están los casos de Grecia, Portugal, España, Irlanda, incluso Alemania e Italia, y en Francia los trabajadores saldrán a la calle para defender el estado actual de sus pensiones y jubilaciones así como cuestiones sobre salarios y edad de jubilación y las cosas no pintan bien para los Estados, gobiernos o grupos políticos en el poder de cada una de las naciones. 

 En nuestro país  esa fue la razón del cambio del régimen de pensiones  y la reforma de la Ley que crea al  IMSS – dizque para tener un IMSS para el siglo XXI, regulando los regímenes pensionarios del sector laboral, privado – e igualmente se hizo para el ISSSTE y se reformó su ley y  con ella los regímenes de pensiones y jubilaciones de la burocracia.

 Nuevamente el gobierno Federal, el grupo en el poder, los neoliberales, han insistido en que las pensiones anteriores a la reforma de la Ley del IMSS – de noviembre de 1997 – las previstas bajo la ley de 1973,  no proceden por el momento y acudieron a la Suprema Corte de Justicia de la  Nación  y el máximo órgano de justicia de la nación emitió un fallo que va en contra del régimen de pensiones por invalidez, vejez, cesantía en edad avanzada  previsto en la ley de 1973, sentenciando que no procede por el momento.

 Ese régimen  de pensiones previsto en esa ley establece que los trabajadores bajo ese régimen, tendrán como tope/límite  de 25 salarios mínimos y no diez como lo suscribe el criterio de la Suprema Corte.

 Con esta determinación, que abre una trinchera más de lucha  con los obreros del país, la Suprema Corte muestra que es un instrumento del poder político y que no imparte justicia y que, además y como complemento, el órgano responsable de hacer cumplir la ley, es el primero en violarla, y la viola con la mano en la cintura.

 Aunque los organismos laborales están uncidos al carro del gobierno ahora sí sienten que los lesionan y han señalado que  el tope, que el criterio de la Corte es injusto y que la lucha apenas empieza.

 Así que habrá qué ver en qué termina esto, pero se debe tener presente, que  las tres cualidades de las leyes son su generalidad, obligatoriedad e irretroactividad y la Corte trata de desvanecer un derecho sustentado por una ley, que si bien es cierto fue abrogada, los creado por esa ley es inamovible.

 ¿Qué necesidad de abrir otra trinchera de lucha?