SIN MAQUILLAJE Por Etelberto Cruz Loeza.
Como se señaló en este espacio, el presidente de la República, Luis Felipe Calderón Hinojosa, violó la ley electoral vigente al transmitir spots y difundir mensajes de gobierno en cadena nacional sobre logros de su administración durante el desarrollo de la pasada campaña polÃtico electoral en algunos estados, y el Instituto Federal Electoral, aunque no está facultado para sancionarlo porque el artÃculo constitucional 108 no lo establece, por medio de su Consejo General y por orden del los magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación,  lo emplazó a que dé una explicación de los motivos por los cuales divulgó spots con logros en materia de salud e infraestructura en las entidades donde se realizaron comicios el pasado 4 de julio.
 Esta resolución del IFE y del TEPJF no gustaron ni al presidente de la República ni a su partido y clamaron y lloraron y afirmaron que el presidente de la República está atado de manos para difundir su obra de gobierno.
 Es sumamente curiosa esta actitud, que muestra que una cosa es estar de un lado de la mesa y otra cosa muy distinta estar de aquél lado de la misma mesa: tener el poder y no tenerlo, porque cuando el PAN era y fue, oposición, constante y amargamente se quejaba del trabajo del presidente de la República, y por ampliación de los gobernadores priÃstas de difundir la obra de gobierno en los tiempos de campaña polÃtica y eso devino en acuerdo y posteriormente en ley, tal como está hora en el COFIPE y ahora que es ley, él mismo se encarga de violarla y es el primero en hacerlo.
 No le agradó al titular del Ejecutivo Federal que ya interpuso reclamo ante el TEPJF y ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la cual argumenta su derecho. Ahora veremos la publicitada autonomÃa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
 Y es sumamente fácil lo que debe hacer el titular del Ejecutivo Federal: primero, acatar, cumplir, la ley; segundo, si a su juicio la ley es violatoria de algún derecho, proponer cambiarla y que se someta a votación el seno del poder Legislativo y si se vota su cambio, entonces y hasta entonces, hacer lo que establece la nueva ley, pero hasta entonces. Es claro que si no se da el cambio, la ley debe continuar y no violarla por la laguna existente y aprovecharse de esa situación.Â
 Para qué tanto grito estando el suelo tan parejo: EQUIDAD PARA TODOS.






















