SIN MAQUILLAJE Por Etelberto Cruz Loeza.

Virtud al voto  de la sociedad, ninguna fuerza, ni poder político partidistas en el seno del H. Congreso de la Unión, y del  local tienen la gobernabilidad  natural, porque no obtuvo la mitad más uno de los espacios de poder, se crearon órganos internos para obtenerla y casi todo, si no es que todo, se negocia, incluso las que deberían ser soberanas y contar con plena autonomía; algunos  de los productos automáticamente directos de la pluralidad política y de la diversidad ideológica son la repartición, como botín, partidista de las instituciones y la partidización de la justicia, característica y perfil que se enseñorea en el país y como vivimos en el estado percibimos que  se acentúa más.

Se sabe, fueron, y son, secretos a voces y rumores en la llamada opinión pública y en el pueblo, de casos bastante definidos de administraciones y gestiones – en todos los niveles de gobierno,  de funcionarios y mandos medios y superiores sonadas – que guardan secrecía  – por funestas, deshonestas, poco transparentes, mal olientes – federales, estatales y locales – que con todos los datos, registros,  pruebas, testigos, etc. etc.,   habidos y por haber cuando llegan a los órganos superiores – Congreso (de la Unión, local)- Función Pública, y su equivalente estatal y auditoría – y su par en los estados -  hechas las comprobaciones, los estudios y estando todo preparado para turnarse a los órganos procuradores de justicia, todo se para porque hubo acuerdo y  de no ejercer acción cual ninguna; las palabras dicen “la política intervino” y todos contentos, al menos contentos los que saldrían afectados y los que impidieron  en la concertación y acuerdo.

Todo esto ha conducido a la grave etapa de violencia, violación de derechos humanos, inseguridad, impunidad, desconfianza e incredulidad en la que está sumida la sociedad nacional y que no tiene visos de terminar, y no hay quien la pare. En el horizonte no hay nada que pronostique un cambio, por lo que seguiremos dentro.

Desconozco sí esto sea para bien o para mal, porque todos es como lo dijo Campoamor, “según el cristal con que se mira”, pero por sus resultados, es negativo que no se conserve la autonomía, la soberanía de los órganos de la administración, que no se haga justicia y que no se proporcione luz y transparencia a la administración pública; podríamos entrar en la discusión si es mejor el tiempo del partido=gobierno y/o de la pluralidad+diversidad=cogobierno mas no es ni el lugar ni el momento para hacerlo. Es evidente que estamos en la etapa del partido gobierno –el Ejecutivo (Federal y estatal) – y del gobierno compartido-negociado – Legislativo (De la Unión y local) –.

Una de las instituciones que contra viento y marea conservan su autonomía – aunque nada es verdaderamente autónomo –son las Comisiones de Derechos Humanos, órganos constitucionales encargados de proteger y divulgar los derechos humanos en las esferas nacional y local.

En nuestro estado, la nueva ley de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, publicada el 24 de diciembre de 2007, para entrar en vigor a partir del 1° de enero de 2008 surge de la necesidad de dotar plena autonomía al órgano Constitucional encargado de de proteger y divulgar los derechos humanos en la esfera local; tiene apenas dos años y fracción de vigencia. Después  experiencias desagradables, administrativamente hablando, donde una  ley anterior designaba a los Visitadores Regionales por la vía legislativa, se retorna la esencia misma de la figura del Ombudsman en el mundo: total confianza del legislativo  en quien elige dotándole nuevamente facultades para nombrar a su personal del cual responde ante el Congreso, es decir, el Presidente como comisionado parlamentario defensor de los derechos humanos tiene la facultad de designar y remover a sus Visitadores Regionales, quienes ejercen la función sustantiva de la Comisión: Los Visitadores Regionales son los delegados director del Ombudsman    en cada una de las 6  regiones del estado, quienes tiene la importante función de sustanciar todos los expedientes que se llevan en el organismo, la Comisión.

Sin embargo, el diputado local Eduardo Villaseñor Meza desea terminar con la poca autonomía en la designación de los Visitadores Regionales y, con la  finalidad de tener mayor control, supervisión sobre ellos y terminar con los compadrazgos o compromisos,  propone que los 6 Visitadores Regionales sean nombrados por el Congreso y no por el titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos; así la CEDH será un órgano sólido y con amplio poder para defender las garantías individuales.

El  H. congreso del estado, gracias a la pluralidad y diversidad política e ideológica y a que todos son minorías, es una agencia partidista de colocación laboral; al conseguir que los partidos políticos representados en el H. Congreso local designen a los 6 Visitadores Regionales, los partidos con las minorías más grandes encontrarían la fórmula matemática de distribución equitativa  para ellos y todas las cuestiones de violación de las Garantías Individuales y de protección y divulgación de los Derechos Humanos tendrían una propuesta de solución cromopartidista y eso no es impartir justicia: se caería en la parcialidad, en la inequidad, en la desigualdad y en la prepotencia que conduciría a lo mismo de lo demás: Impunidad e Injusticia.

En ninguna legislación del país se elige desde el Legislativo, o algún otro poder, a los delegados directos – Visitadores Regionales – del Ombudsman, quien estaría maniatado por NO contar con personal de su confianza que respete, además, su jerarquía, por emanar, a tras mano, de partidos políticos representados en el Congreso, con los que se pagarían compromisos y compadrazgos y hasta facturas político-electorales. En ninguna nación del  mundo donde existe esta significativa figura de un Estado democrático, se interfiere en la autonomía del Ombudsman: tiene plena, y total, libertad orgánica y funcional para desarrollar su función. LA FIGURA DEL OMBUDSMAN ES UNIPERSONAL Y NO COLECTIVA POR NATURALEZA, desde su génesis en Suecia, respetándose, hasta la fecha, en todas las legislaciones del mundo.
¿Para qué desaparecer autonomía, siquiera en la designación de sus delegados, Visitadores Regionales, del Ombudsman de la Comisión Estatal de Derechos Humanos? ¿A quién, o quiénes,  querrá proponer?  Para sabio, Salomón.