SIN MAQUILLAJE Por Etelberto Cruz Loeza

“…ÉPOCA EN LA QUE LA HONORABILIDAD DE UN POLÍTICO SE MEDÍA EN FUNCIÓN DE LA FIDELIDAD QUE GUARDABA A LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE SU PARTIDO. UNA ÉPOCA, POR CIERTO, CONTRARIA A ESTA, EN LA QUE LAS IDEOLOGÍAS HAN SIDO TRAICIONADASD POR SUS MISMOS MILITANTES.” BEATRIZ PAGÉS REBOLLAR.

Como efecto de los publicitados resultados electorales de la elección de titular del poder Ejecutivo, del pasado 4 de julio, en los estados en los cuales el PRD y el PAN  asociaron sus ambiciones=intereses políticos para llegar, entre otras cosas, al poder y, como consecuencia lógica, evitar que el PRI lo conservara, se escribió y comentó bastante en todos los Medios de Comunicación, pero no informaron con amplitud y profundidad de los resultados para las elecciones de representantes populares y presidentes municipales de esos tres estados – Puebla, Sinaloa y Oaxaca, particularmente y ya no digamos en los restantes estados -, que en este espacio tratamos numéricamente con amplitud y afirmamos, y lo repetimos: el PAN ( y César Nava y Luis Felipe Calderón Hinojosa) y PRD (y Jesús Ortega, Luis Felipe Calderón Hinojosa y Marcelo Ebrard)  no tienen de que vanagloriarse, salvo que obligadamente, deban gritar a los ocho vientos que ganaron, porque si no lo hacen, ¿en qué papel quedan?  Además, cuestionamos que con quiénes gobernarían los panistas-perredistas recién electos y se está corriendo el velo confirmando lo aseverado: Mario López Valdez – MALOVA – formó su equipo de transición solamente con priístas muy ligados al grupo del exgobernador Juan Sigfrido Millán.

 Es totalmente falso que las alianzas se crearon para construir, alcanzar y lograr la democracia: Fue un acto de utilitarismo y pragmatismo puramente existencial: si no las hacían corrían el riesgo de perder  su posicionamiento político. Haciéndolas con un insatisfecho  y renegado del PRI, que busca el poder por el poder mismo, era más probable que se ganara, por lo menos, conservando el registro y las jugosas prerrogativas  económicas, ambas muy valiosas. ¿Por qué no las hicieron con otra figura que carecía del capital político parecido a de Cué, MALOVA y Moreno Valle? Son mentirosos, pero NO estúpidos.

 En la reunión con los recién electos diputados locales (en total 84 de MR,  de 294,  en 12 estados, igual al 28%) César Nava Vázquez afirmó: “Los comicios estatales del 4 de julio dejaron como enseñanza que no existe un PRI imbatible y sus gobernadores no son invencibles; por lo tanto en la democracia no hay victorias inevitables ni derrotas eternas”. Le recuerdo: En Michoacán, a partir de la elección de 1989, ni las victorias, ni las derrotas, son para siempre.

Es bastante seguro que el PAN y el PRD  irán en alianza en el 2011, particularmente en la elección del estado de México – que será o el Waterloo o el Austerlizt  de las alianzas y de César Nava+Calderón+Chuchos-, porque ambos saben lo que estará en juego: La Puta Madre de todas las elecciones venideras. El PAN tendrá indicios  sobre si, o no,  conservará el poder Federal. El PRD, indicadores sobre  probable retención del gobierno del Distrito Federal. El PRI o autopista o camino vecinal hacia Los Pinos.

Está cantado que el PRD no se aliará con el PAN para conservar el gobierno del Distrito Federal ni el PRD se aliará con el PAN para buscar la presidencia de la República en el 2012. Será la muerte de discordante, maquiavélico, y convenenciero, amasiato y/o antinatura matrimonio, políticos. Epílogo previsto anticipadamente. Cesarín Nava lo dijo: “2012 nada para nadie”. Adiós alianzas “democráticas”.

En el acto luctuoso a Don Humberto Romero Pérez lo expresó acertadamente Beatriz Pagés Rebollar: “la ambición y el pragmatismo han desembocado en un vergonzoso  circo maromero, en un juego de  saltimbanquis donde se ve a los partidos despojarse de sus convicciones con la misma facilidad que un comediante cambia de vestuario. Presenciamos cómo, en ese teatro de vodevil, la izquierda salta a la derecha; la derecha renuncia a su tradición humanista y el centro elige la simulación, la ambigüedad y el oportunismo. Y ahí está, la ciudadanía,  inmersa en una desorientación nunca vista, donde todo se confunde,  votando por inercia, sin parámetros y sin pasión democrática. Decepcionada de la política, de los políticos…”.
Michoacán se cocina aparte: es la sociedad, cuna del cambio político, que nos condujo, entre otros hechos, a la separación del Estado en las instituciones electorales y jurídicas, y  a su ciudadanización; aquí se manifestó la fuerza, poder y peso directo de la consulta a la base militante priísta; aquí germinó el ahora PRD; esta es la tierra del presidente de la República y, lo que hoy se vive en la República aquí ya se sufrió, e institucionalizó.

Supuestos protagonistas políticos estatales afirmaron que en las próximas elecciones constitucionales habría alianzas y, como el burro que tocó la flauta, le atinaron: habrá alianzas, pero,  no como ellos lo predijeron y/o supusieron: aquí el PT y el CD se aliarán con quien sea con tal de conservar su registro, y las atesorables y jugosas prerrogativas. Si no las  hacen desaparecen como partidos locales y ¡Adiós el dinero público!

Con todo la ambición de poder, pragmatismo, utilitarismo, chaquetismo y trapecismo político posibles, y de moda, es 0.000000000001% posible que el PRD y el PAN vayan en alianza por el poder Ejecutivo del estado: Irán solos, pero 100% irán juntos en algunos municipios, y acaso distritos. El PVEM, necesitado de crecer, tener peso y representatividad político-social,  seguramente se aliará con el PRI  y muy difícilmente irá solo en las municipales y distritales. Si se descuida el  PVEM, el PANAL sería el partido bisagra y podría abrir la puerta del triunfo, inclinando la balanza y quien verdaderamente ganaría sería la Maestra Elba Esther Gordillo.

Como se están configurando, perfilando y percibiendo los escenarios políticos estatales, podría repetirse el modelo Oaxaca, Sinaloa, Veracruz y, o como se ve, Guerrero: un precandidato insatisfecho, con gran capacidad de convocatoria y capital político, es cachado, pragmáticamente, por partido que ambiciona ganar, pero carece de capital político. Apostemos: Es ultra imposible que un precandidato del PAN se vaya al PRI y ultra recontra inviable que se vaya al PRD y, en ambos casos,  sea ungido candidato, designado. Es plus ultraimposible que un precandidato del PRD se vaya al PAN; es poco posible que se vaya al PRI y que en los dos casos, sea candidato, impuesto claro. Es muy viable que un precandidato del PRI sea recibido por el PAN y sea instalado como candidato, Es poco probable, y poco posible, que un precandidato del PRI sea precandidato, registrado, en  el PRD. Y estas no son alianzas. ¡Ah! Ponga el nombre.