SIN MAQUILLAJE Por Etelberto Cruz Loeza.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación está en el ojo del huracán, en este caso, con su reciente fallo a favor de la adopción de niños, para ofrecer la idea de familia, de las parejas gay u homomatrimonios y no podía hacer otra cosa, partiendo de que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal  fue reconocida por la misma Suprema Corte como facultada para legislar sobre ese asunto, el antecedente, los matrimonios gay, o como ahora se les califica, homomatrimonios.

 Mas la Corte de Justicia, en una resolución histórica aprobó con nueve votos contra dos, que los matrimonios entre personas del mismo sexo puedan adoptar niños, pero estableció candados para que las adopciones puedan llevarse a cabo, respetando los derechos de los niños bajo estándares internacionales. Además,  con esta resolución se  estableció que los matrimonios entre personas del mismo sexo, aunque se hayan efectuado en el Distrito Federal, tendrán reconocimiento en las entidades federativas. Y que las parejas tendrán acceso, derechos,  a todos los derechos de herencia, pensiones, entre otros.

 Igualmente, después casi cuatro semanas, la Suprema Corte de Justicia resolvió la acción de inconstitucionalidad que presentó la PGR en contra de la Asamblea Legislativa y el gobierno del Distrito Federal por las reformas al Código Civil del Distrito Federal que permiten los matrimonios gay y que estos puedan  incursionar en las adopciones.

 En torno a la resolución final de este caso histórico, los ministros de las Suprema Corte en el cuerpo del documento  recomendaron a las autoridades ejecutivas y judiciales capitalinas, así como a las autoridades federales, establecer normas idénticas a las suscritas por México sobre los derechos universales de los niños, y mantenerse en los mismos estándares internacionales en la protección a la infancia. El espíritu que influyó en la determinación fue el criterio del ministro Arturo Zaldívar Lelo de la Rea: La Constitución establece el derecho fundamental de la igualdad y el mandato a la no discriminación, por lo que nosotros, los ministros, seremos parte de esta tendencia que evite y que ponga los elementos para no discriminar, porque no vamos a constitucionalizar la discriminación.

 Finalmente, abogados católicos y potestades de la iglesia católica montaron un vodevil un auto sacramental, al señalar a los ocho vientos que el gobierno del Distrito Federal había maiceado a los ministros   y el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard  montó el segundo auto, y/o segunda escena y afirmó que eso se ventilaría en los tribunales, mas la Suprema Corte de Justicia en pleno, de manera inédita y por unanimidad,  emitió un voto de censura en contra de las declaraciones del cardenal de Jalisco  y de la ciudad de México, Juan Sandoval Íñiguez y Norberto Carrera Rivera,  respectivamente, y el ministro Sergio Valls Hernández fijó la postura: “EN UN ESTADO LAICO DEBE HABER UNA ABSOLUTA SEPARACIÓN ENTER IGLESIA Y ESTADO Y NO SE PUEDE IMPUNEMENTE, AMPARADO BAJO NINGÚN TÍTULO ACUASR A ONCE MINISTROS DE CORRUPTOS Y DE DECIR QUE HAN SIDO INTERESADFOS PECUNARIAMENTE PARA DECIDIR EN DETERMINADO SENTIDO EN ESTE CASO… EN MI CARÁCETRE DE MINISTRO CRITICO ACREMENTE EL LENGUAJE, AL FORMA EL FONDO CON QUE SE EXOPRESARON ESAS OPINIONES QUE DAN LUGAR INDUDABLEMENTE A QUE CUALQUIERA DE NOSOTROS – LOS ONCE MINISITROS – QUE LO CONSIDERE PERTINENTE PUEDA ENDEREZAR LAS ACCIONES QUE LA LEY NOS DA. VIVIMOS EN UN ESTADO ALICO Y EN UN ESTADO LAICO  LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA, NOS GUSTE O NO NOS GUSTE, ES LA QUE RESUELVE; ES EL IMPERIO DE LA LEY, Y EL CARDENAL ( más el de la ciudad de México) TENDRÁ QUE SOMETERSE AL IMPERIO DE LA LEY, COMO TODOS LOS DEMÁS CIUDADANOS DE ESTE PAÍS”.

 Asunto concluido.

Todo lo demás es para engordar el caldo.Â