UNA DE VAQUEROZ

La otra cristiada. Quién dude que en México el tejido social es virtual debe hacerse revisar por un facultativo en salud mental. Lo que era una “división” entre ricos y pobres se convirtió en abismo y se percibe cierto odio entre ambos grupos sociales, sumado a la carga emocional de la actitud de la jerarquía católica ante el fallo de la Corte en el tema de los matrimonios gay, se antoja irreconciliable.

 Con su actitud aberrante provoca a que la mayoría de la grey católica entienda que las instituciones del Estado son objeto de mofa y no son respetables, vamos, que el Estado laico, tal como está consagrado en la Constitución es una chunga. Y esto, señoras y señores, no puede ser, ocupamos un país con Instituciones fuertes y robustas y actores políticos y sociales que las respeten.

Es gratis. De las rebuznadas de Juan Sandoval se colgó el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón, se enfrascó en una pelea de callejón con el príncipe de la iglesia católica, amagándole con que si no se retractaba de sus señalamientos, le demandaría por la vía civil. Y así lo hizo, logrando pasar una semana completa en pri9meras planas y gastando tiempo aire en radio y televisión completamente gratis.

 Ahorradas las inserciones y las respectivas pautas, Marcelo se le fue encima al purpurado, sin darse cuenta que mientras se ahorraba unos millones de pesos, contribuía a polarizar no solo a la opinión pública, sino a un amplio sector de mexicanos católicos y creyentes. O sea, haciéndole el cargo gordo al cardenalito.

Medias verdades. Es cierto que el Poder Judicial no cubre las expectativas de la sociedad de a pie, pues al descubrirles sus fideicomisos y fondos de retiro, a magistrados y ministros, así cómo sus altísimas compensaciones y prestaciones, perdieron toda credibilidad y confianza, por cierto, esto no fue producto de maiceada alguna, sino de la opacidad que la ley les permite ejercer su presupuesto.

 El carnal Marcelo tiene mucha razón en su dicho, pues Juan Sandoval debe de ser reconvenido y sujetarse al imperio de la Ley, pues en calidad de dirigente de una iglesia, está impedido para manifestar ciertas opiniones y puntos de vista, amén de que es un tipo demente y deslenguado al que le hace falta topar con alguien igual a él, claro, sin poner en riesgo la paz social.

De casorio. Doña rectora se fue a España, a Granada para ser más específicos, a casar a su hijo, mientras, los autollamados movimientos de rechazados sitiaron dependencias claves de la Casa de Hidalgo con el presunto argumento de que la educación es gratuita y para el hijo del obrero y todo el rosario de lactancias ya sabidas.
 Mientras realiza los empadres correspondientes, no sólo le mueven el tapete los grupos de poder al interior de la universidad, hay un grupo importante de asesores que en casa de gobierno la usan ya como ariete para sustituir a María de los Ángeles Llanderal Zaragoza en el IEM, incluso se pretende cabildear a la opinión pública en algunos medios electrónicos. Ya veremos que dice la señora rectora ahora que regrese y encuentre el desmadrito que le organizaron sus incondicionales.

En campaña.
Comprobado, más de la mitad de los becarios (diputados) locales está en campaña, y por supuesto están utilizando dinero público, del pueblo michoacano para satisfacer sus bajos instintos políticos. Lo cual, da pena decirlo, ya no incomoda a nadie, pues además de perder la capacidad de asombro la apatía nos ha vuelto insensibles.
 El más activo es Leopoldo Bautista Jiménez, a quien le dicen Chabelo, que, montado en todo lo que huela a Cárdenas recorre Michoacán espantando con el petate del muerto, hoy, ni más ni menos, trajo al rector de la UNAM al Centro de Convenciones y programó una comilona para sus invitados especiales y un reducido sector de comunicadores. Así, de excluyente, Chabelo quiere ser candidato a gobernador. Pobre.

Fe de ratas. En entrega anterior dije que el contrato de venta de fertilizante que El Rey Mierdas, alias Alfredo Anaya Gudiño, fue del orden de los 42 millones de pesos. No es cierto, fue de 85 millones de pesos, mismos que se usan en municipios y comunidades para satisfacer la demanda de los productores michoacanos y que, según los campiranos priistas, no les toca ni un bultito.

 Dicen que este tema de la venta de fertilizante es el compromiso para que El Rey Mierdas se avoque en temas que le favorecen a su cliente institucional en el gobierno estatal, es más, ya se sabe que está cabildeando a favor de la reestructuración de la deuda estatal e incluso, puja para que el ayuntamiento moreliano se endeudé con 442 millones de pesos. Y eso que habla pestes del edil capitalino.

 Sin pies. Carlos Río Valencia, tesorero del ayuntamiento de Morelia va en caballo de hacienda, dice, amarrado con los grandes intereses económicos planea ya su precampaña y hasta colchón de agua y toda la cosa por si es chicle y pega. El amarre se dio con Germán Oteyza, dicen los allegados al mini tesorerito, lo que podría tener dos lecturas: apoyo de la Ip a su persona y/o la venta anticipada de concesiones y canonjías.

 Pero Carlitos tiene un gran problema, se lleva de maravilla con los ricos del pueblo, con los no tan ricos y los burgueses que se hacne pasar por ricos, pero, con la base proletaria, organizaciones sociales y ciudadanos de a pie no tiene contacto ni acercamientos, al interior del PRI se le mira como un extraño, alguien ajeno al partido, vamos, Río Valencia no tiene plataforma, lo que significa que tendrá que empinarse con líderes y dirigentes, o sea: ensuciarse. Y ni así la tiene segura, en cuantos e entere Patas Verdes Lázaro Medina le va a hacer sombra.

El duelo.

De entrada, es mujer, fue su compañera de bancada, ocupó un cargo importante en el CEN del PRI, la impulsó para quedar en la comisión legislativa de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública, y ni así, Beatriz Paredes Rangel no se apersonó al homenaje fúnebre de su correligionaria muerta en accidente carretero, o sea, para la dirigente nacional tricolor Michoacán no tiene valor agregado.