SIN MAQUILLAJE Por Etelberto Cruz Loeza.

Dice el refrán popular que la Madre Naturaleza no queda bien con nadie y que cuando Dios da, da a manos llenas; viene esto a cuento por la actual temporada de lluvias que se vive en el estado; torrenciales, continuadas y persistentes. No paran, nadita de nada y si no es hoy, por la mañana, lo será por la tarde o, sin falta, por la noche y así será mañana, pero todos los días ha estado lloviendo.

Y las inundaciones, los encharcamientos, los desbordes de los ríos y los deslaves están a pedir de boca y tienen en los habitantes y residentes de zona de alto riesgo con el ¡Jesús! en la boca.

Y entonces viene los malhayas, como dicen  nuestros abuelitos y siempre se busca, invariablemente echarle la culpa a alguien y pues sí, todos señalamos culpables, pero esta culpabilidad y responsabilidad es un círculo vicioso: los habitantes de las poblaciones carecen de cultura de aseo, limpieza e higiene; lo mismo de hábitos de limpieza, aseo e higiene; no tiene una cultura de colocar, dejar y/o poner la basura en sus recipientes, propios o colocados por las autoridades municipales. Y la basura y los deshechos se acumulan en las calles, en los jardines, en las casas viejas y/u olvidadas; tapan las poquísimas coladeras, porque somos una generación, un segmento poblacional, generacional, con co9nstrucciones urbanas sin coladeras, sin alcantarillas y que si existen algunas son las que dejaron las autoridades de nuestros bisabuelos.

Y lo más graves es que ni las autoridades ni los residentes dicen, decimos, algo para resolver esta situación generacional. Y las autoridades, como nadie les exige cuentas, soluciones, y ai van llevando las cosas y cuando se les demanda, tiene la respuesta: no hay dinero, es tiempo de crisis. Y asunto arreglado.

Y cuando suceden los desastres,  el dinero sale y se muestran los errores tanto de autoridades como de residentes y ya no hay poder humano ni de la naturaleza que pueda rehacer las cosas como estaban antes de los desastres.

¿Quién autoriza fraccionamientos o desarrollos habitacionales en zonas de riesgo, en lechos secos de río, en área de deslizamiento de tierras, en fallas telúricas? Los ayuntamientos, mas tiene las respuestas: se les informó y aun así lo solicitaban. Sí se cede, pero es porque ya habían invadido y teníamos que autorizar.

Y lo cierto es que no tenían que autorizar.

El agua es vida y si se desborda es que en  más de varios milenios de civilización no hemos aprendido a vivir con el agua, a coexistir,  a dominarla, a usarla y a respetarla y lo mismo sucede con la naturaleza y como no existe esa coexistencia, ella se manifiesta como siempre lo ha hecho y dado que no estamos preparados, nos está dando avisos y ¡ay de nosotros si no los entendemos y si no hacemos caso de ellos!