ESCRITORIO DEL EDITOR.
Hemos escuchado en algunas ocasiones que la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, a través del Servicio de Administración Tributaria ejercita acción legal en contra de un contribuyente porque la conducta de éste encuadró en el tipo penal contenido en el Código Fiscal de la Federación denominado Defraudación Fiscal, este tema del no pago de contribuciones que tiende llegar al aspecto penal, luego es meramente mediático, con la finalidad de que sirva de ejemplo a los demás contribuyentes y se infunda temor.
Han existido casos sonados, como el de la cantante “Paquita la del Barrio†o ya hace muchos años el caso del “Angel del Rock†Laureano Brizuela, más sin embargo en el caso de polÃticos o funcionarios públicos, la opinión pública no conoce de alguno.
Cito a los funcionarios públicos, en virtud de que la semana pasada, el diputado local de nombre Antonio Cruz Lucatero, declaro a los medios de comunicación que la actual legislatura, debÃa cerca de 11 millones de pesos de una contribución federal, que no se habÃa pagado porque el presupuesto de la Cámara de Diputados no era suficiente para ello.
La declaración no causo el revuelo esperado, seguramente por el desconocimiento de la gravedad de dicha conducta, paso a ser una mera declaración sin mayor importancia y trascendencia.
El Código Fiscal de la Federación consigna en su artÃculo 109 que comete el delito de defraudación fiscal entre otros, el que omita enterar a las autoridades fiscales, dentro del plazo que la ley establezca, las cantidades que por concepto de contribuciones hubiere retenido o recaudado.
Por lo anteriormente expuesto, es de considerarse que la Camara de Diputados de nuestra entidad, de manera sistemática y reiterada ha venido realizando dicha conducta, que da lugar a la imposición de una pena privativa de libertad de 3 años a 9 años de prisión cuando el monto de lo defraudado fuere mayor a 750 mil pesos.
¿Qué sucede entonces con el Servicio de Administración Tributaria?, ¿realmente esta fiscalizando a quienes le adeudan contribuciones?, aquà tenemos un caso solamente, nuestra legislatura local que tiene a su cargo un impuesto que no es de ella, un impuesto federal que fue retenido a sus empleados y que no fue pagado al fisco federal, impuesto que cada dÃa de pago les siguen reteniendo y no lo pagan, se lo gastan.
Ante la falta de liquidez en los recursos económicos de la Camara de Diputados señalada, lo propio es requerir un incremento en el presupuesto del siguiente ejercicio para poder pagar lo que deben al fisco, mientras que siguen pagando, reteniendo el impuesto y no enterándolo, huele a cuento de nunca acabar.
Esta conducta solo es un mal ejemplo para los gobernados para no pagar, los contribuyentes que a duras penas caminan con sus negocios, están agobiados por las autoridades fiscales, mientras que otros, como es el caso, duermen en el limbo.
Lo anterior solo tiene un nombre, impunidad.























