SIN MAQUILLAJE…Por Etelberto Cruz Loeza.

Con todas las reservas habidas y por haber, la mayoría de los sectores de nuestro país – clase política de la oposición, centrales patronales, analistas, sociólogos, investigadores recibieron dubitativamente el contenido del IV Informe de Gobierno de Luis Felipe Calderón Hinojosa y le concedieron el beneficio de la duda, principalmente el sector patronal, la llamada iniciativa privada.

En contra de la empecinada realidad, en su cuarto informe de gobierno, el presidente de la república considera que la crisis económica ha sido superada y que el país es más competitivo, fuerte y capaz de generar  los empleos que requieren los mexicanos.

Las siguientes son las cifras del informe: en el sector de seguridad nacional: 34, 515 personas vinculadas al narcotráfico se detuvieron en el último año; 2,384 toneladas de mariguana y 9 toneladas de cocaína se decomisaron. 2,990 secuestradores fueron detenidos, en lo que va del sexenio y 1,500 policías federales, estatales y municipales fueron detenidos en estos 48 meses de la administración.

Economía y empleo: 575,163 empleos fueron creados entre la primera quincena de agosto. 70 mil millones de pesos, de los sectores público y privado, se invertirán en infraestructura carretera en 2010. 12,234 normas federales fueron eliminadas y 4.9 millones de créditos y subsidios a la vivienda fueron otorgados.

Igualdad de oportunidades: 600 mil familias se incorporaron al Programa Oportunidades en 2010. 6 millones de becas se otorgaron en el ciclo escolar 2009-2010. La cobertura de educación superior fue del  29% y, hasta el es de junio, 37.7 millones de personas se afiliaron al seguro popular.

Estos conceptos, datos y cifras están contenidos en el documento que a nombre del Ejecutivo Federal el secretario de Gobernación, Francisco Mora Blake entregó a los representantes del Congreso, Francisco Ramírez Acuña y Manlio Beltrones. La ceremonia, que duró escasamente 2 minutos, resultó absolutamente anticlimática, sepultó en el Congreso de la Unión,  por lo que resta del sexenio, el Día del Presidente.

El voluminosos documento destaca también la cruzada contra el crimen organizado y da cuenta de la captura de importantes capos del narcotráfico, incluido el más reciente de Édgar Valdés Villarreal, La Barbie y subraya las acciones de su gobierno para promover el desarrollo humano y el bienestar de los mexicanos buscando la igualdad de oportunidades, reducir la pobreza y la desigualdad son los principales retos que atiende la política social de esta administración, son sus palabras escritas.

Sin entrar en detalles, porque no es la función, esa visión contrasta con la realidad y con otras cifras, también oficiales: La inflación sea ha mantenido controlada, pero actualmente el poder adquisitivo se ha deteriorado y en este momento 18 millones de personas – el 18% de la población nacional, no alcanza a adquirir la canasta básica y, lentamente,  se están muriendo de hambre.

El sector agropecuario del país solo ha crecido 1.8 en el promedio anual en los 48 meses de la administración. No abastece  suficientemente la demanda en el país y las importaciones de alimentos de origen agropecuario avanzaron 16% en el presente año y esto generó presiones inflacionarias y deterioro de los ingresos de los productores: Se están empobreciendo y  país, sociedad y cultura que no producen lo que se comen, se encaminan a su  eterna dependencia y segura desaparición, por asimilación, yuxtaposición, superposición  y hasta destrucción. 

Las dificultades para generar empleos en México se agravaron ante la crisis financiera mundial. La cantidad de personas desempleadas en los primeros  cuatro años de la administración es la más alta de la historia, con casi 2 millones en promedio anual, lo cual significa 64% más desocupados que en igual lapso del gobierno de Vicente Fox.

Ahí está afuera la realidad.Â