La noticia no es novedad, Michoacán, ultimo lugar en educación, es el Estado peor calificado en un país de por sí mal calificado en este rubro. Nada nuevo, desde hace años no salimos de los últimos lugares. Los alumnos michoacanos, si tienen suerte, egresan con un nivel educativo tan bajo que virtualmente los coloca en la categoría de asnos, en la materia que sea, sobre todo en matemáticas y comprensión de lectura. Y esto no se concreta a la educación primaria, también afecta a los egresados de secundarias y preparatorias que han vivido la mayoría de sus años escolares de paro en paro y de huelga en huelga.
¿Cuales son las causas de esta tragedia? Muchas, podemos iniciar mencionando la total anarquía en la SEP, donde ni siquiera saben a ciencia cierta cuantos maestros existen, ni en que se gasta, o se pierde, el dinero del presupuesto.
A esto agreguemos la desproporcionada cantidad de “maestros” comisionados por parte del sindicato para desempeñar actividades que poco o nada tienen que ver con la educación. El problema es serio, pues no se trata de unas cuantas decenas por Estado, lo cual seria de entender; las investigaciones realizadas al respecto nos dan cifras de miles de “maestros” comisionados para no trabajar. Eso sin tomar en cuenta los días perdidos por marchas, paros y plantones, días que jamas se recuperan.
La organización “Mexicanos primero” nos proporciona un dato sólido: “En términos educativos, existen, por lo menos, 22,353 comisionados sindicales que nos cuestan 1,727 millones de pesos cada año. Es un abuso que debe terminar. Esos recursos deben utilizarse para fines educativos, para la capacitación y la mejora de las condiciones de los maestros que sí dan clases”
¿Y de la calidad de los maestros? Por como hablan, como escriben, como actúan y por el nivel educativo de sus alumnos podemos deducirla; si la suponemos pésima es probable que pequemos de optimistas.
“Queremos vecas”, rezaba un letrero, garabateado con pintura de aerosol en una banca de céntrico jardín; abajo, como responsable de este reclamo, las siglas de un nido de fósiles y malvivientes disfrazado de “Casa del estudiante”, obviamente sostenida con dinero público. Pero en cualquier marcha del magisterio “democratico” podemos ver una amplia colección de errores ortográficos en sus pancartas y escuchándolos hablar, intentando hilvanar dos ideas seguidas, ya no queda duda de su nivel educativo e intelectual. En un plantón, el observar detenidamente a buena parte de los agresivos e intolerantes integrantes del magisterio nos hace reflexionar que quizá Cesare Lombroso tenía razón.
Pocas cosas causan mas irritación a la ciudadanía que contemplar a una horda que parece escapada del filme postapocalíptico, bloqueando indefinidamente una vialidad. Pero eso solo es una parte del problema, el otro es que al parecer, hasta la fecha, son inmunes a toda acción de la ley, hagan lo que hagan, agredan a quien agredan. Así ha sido durante los desgobiernos del PRD como durante el tibio actuar de este “nuevo” PRI. ¿Recuerda Ud. amable lector, el vergonzoso episodio protagonizado por los vándalos de la CNTE en una televisora local? ¿Las múltiples agresiones a quienes no piensan como ellos, mandándolos incluso al Hospital con fracturas diversas? ¿La agresión a diversos reporteros de los diarios de Michoacán, entre ellos a un reportero y fotógrafo de Cambio? Ninguna de esas agresiones fue debidamente investigada y los culpables jamas recibieron castigo alguno. Imagino que las “H” Autoridades consideran correcta esta forma de “dialogar” que tiene la CNTE.
La actual “Reforma educativa” que se pretende realizar, por si sola no salvará la educación del país, cierto, pero es un buen inicio para proceder a eliminar las nocivas practicas vigentes a la fecha, como el otorgar plazas sin concurso y heredar (o vender) las mismas, así como una excelente oportunidad para que los maestros incompetentes ya no sigan haciendo daño al país. Esta reforma, con toda seguridad, será atacada y rechazada por los sindicatos, sobre todo la vertiente de la CNTE que ven amenazada la fuente de sus ingresos. Usaran cuanto recurso tengan, mentirán cuanto tengan que mentir, amenazaran a quienes tengan que amenazar y usaran a fondo a sus amanuenses que contaminan a diversos medios, lamentablemente incluso este; pero la ciudadanía ya los conoce; la imagen de los “democráticos” está por los suelos y su credibilidad es nula
La inmensa mayoría de los mexicanos apostamos por la legalidad y el orden, y lo último que deseamos es que pequeños grupos, que no representan mas que a sí mismos, pretendan imponer su particular interés y visión por sobre los millones de ciudadanos que no estamos con ellos.

























