SIN MAQUILLAJE…ETELBERTO CRUZ LOEZA

Se dice que la mentira es la herramienta de la política de hoy y siempre; igualmente, también se dice, que los contadores, y la contabilidad, fueron inventados para engañar al Estado, al fisco y es muy cierto, pero en este caso, se trata de que los contador general del estado, tesorero y súper secretario de administración, tesorero y oficial mayor del estado de Michoacán, está tratando de engañarse a sí mismo, y está abusando de  que al ciudadano común y corriente poco le importa lo que hagan pues él sabe – el ciudadano – que siempre los contadores  están ahí para tapar las raterías,; bueno, eso es lo que piensa la gente común y corriente.

De un tiempo a esta parte, fuentes cercanas a la súper oficina de Ventura Puente filtraron que el titular del Ejecutivo solicitaría al H. Congreso del estado una reestructuración de la deuda  – una súper deuda  que ronda los 14 mil millones de pesos – que le produciría a la tesorería “casi” seis mil millones de pesos, para disponer de ellos. Inicialmente se negó, pero, poco a poco la información  fue saliendo y conociéndose.

En concreto y en palabras llanas, comunes y corrientes se trata de endeudar más al estado y, por ejemplo, la deuda que hasta el momento usted tiene, de 1500 pesos  la  paga en abonos quincenales de 60 pesos y a 36 quincenas, pero desea tener un poco más de dinero; así que acude a quienes le prestaron lo que debe y le propone deberles más, 3000; el prestamista  lo acepta y presenta un plan de descuento con cargo a su salario, al concepto  despensa y le descontará  70 pesos, quincenales, pero ahora el plazo será de 72 quincenas y todos contentos. Usted con más dinero y el prestamista con más ganancia y cobrándole 10 pesos más y por el doble del tiempo.

Para muchos contadores, y demás especies,  esto no es una deuda, pero para quienes lo ven con otros ojos,  con ojos de la realidad, sí es una deuda; incluso la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya ha dado tesis sobre este asunto: aunque los pagos, las amortizaciones, los descuentos, sean con cargo al 2% de la nómina, o a las participaciones federales,  es una deuda, porque ese dinero lo descuentan de lo que debería llegar  a las arcas del estado y reflejarse en el presupuesto y en obras y servicios y no sucederá así.  Sí es con cargo a las participaciones federales, se le descontará al presupuesto un porcentaje que evitará que se hagan determinadas obras en determinados sectores/ inversión en el hombre/ inversión en infraestructura urbana y/o rural. Y es indudable que afectará al presupuesto y a la sociedad michoacana.

Se dice que con esa reestructuración la deuda del estado crecerá a 25 mil millones de pesos, de ser así,  a usted y cada uno de los michoacanos le caerá, bondadosamente del cielo,  una deuda, que usted no pidió,  de 8 mil 333 pesos para pagarla en quince años: serían cerca de 50 pesos mensuales, pero  a  cada uno de su familia, tal vez es una cantidad pequeña, pero será durante quince años y qué necesidad. (¡Ah, pero la pagará el estado, por usted, descontándola de lo que, supuestamente, le regresaría en servicios y equipamiento social!) Y queda la pregunta ¿Qué harán con esos casi 6 mil millones de pesos?

Como en estas cosas no se toma  en cuenta la condición de la sociedad mayoritaria, de seguro la iniciativa será votada por nuestros sacrificados diputados por unanimidad y todo pasará y se recordará como una tormenta en un dedal.