Análisis de Fondo
Si EU no ve las suyas en su economÃa, cómo estará México. El gobierno no puede no meter las manos en la economÃa.
El diario neoyorquino The New York Times puso el dedo en la llaga, al analizar en su edición de ayer jueves el debate sobre la EconomÃa, que atizó el presidente Barack Obama con su incendiario mensaje del miércoles a la nación.
Obama, quien tomó demasiado tiempo para participar en este debate, planteó advertencias gravÃsimas. Dijo que, para crear empleos y estabilizar la economÃa, el gobierno federal tendrá que ayudar a las empresas para que éstas inviertan más y tendrá que gastar más, por un tiempo prolongado. El paÃs nunca será capaz de abatir el déficit, si el Congreso aprueba la demanda injustificada de los republicanos de recortar en 700 mil millones de dólares los impuestos a los ricos. Los estadounidenses están profundamente preocupados por la economÃa y sus puestos de trabajo y sobre si sus representantes electos en Washington tienen un plan realista para desenredar esta muy liada madeja. Tienen razón para estar preocupados, afirma el editorial. Pero esta semana, al menos, se les dio a los votantes una opción clara sobre la dirección que el paÃs puede tomar hacia noviembre y más allá.
El discurso de Obama fue directo al corazón de los republicanos, quienes, liderados por el representante John Boehner, que ha encabezado una oposición implacable. Boehner dijo hace un mes, en Ohio, que la perspectiva de incremento de impuestos para quienes más tienen, asà como la instauración de normas más estrictas para el manejo de la economÃa y más reglamentos, ahogarÃan la recuperación de un aparato que no ve las suyas desde la gran crisis inmobiliaria que detonó la recesión en 2008. El presidente estaba en lo cierto cuando dijo que las propuestas de Boehner revelan nada más y nada menos que una vuelta a la última década de pésima gestión económica; las mismas polÃticas que ayudaron a convertir los excedentes presupuestarios en déficits paralizantes, que casi destruyen el sistema financiero y lanzaron a al paro a millones de estadounidenses. “¿Regresaremos a las polÃticas fracasadas que metieron a nuestra economÃa en olla?”, preguntó el miércoles Obama.
Obama volvió a pedir al Congreso que apruebe una legislación que harÃa abrirÃa la llave para otorga créditos más accesibles a las pequeñas empresas, pero los republicanos la han boicoteado, aunque el señor Boehner ha sugerido que podrÃa estar abierto a algunas de las ideas de Obama, como la inversión inicial de 50 mil millones dólares para crear puestos de trabajo; mejoras a carreteras, lÃneas ferroviarias y aeropuertos, siempre y cuando los proyectos sean pagados con impuestos multimillonarios a las compañÃas petroleras y otras corporaciones ricas, registra el diario neoyorquino.
La situación del aparato productivo estadounidense no está en un lecho de rosas, como todos los indicadores lo muestran. Los estadounidenses están muy preocupados sobre todo por el desempleo.
Una economÃa que crece sólo para las clases dominantes a costa de los magros salarios y los millones de parados, es una economÃa en absoluta recesión. El objetivo de cualquier proceso económico es producir riqueza y distribuirla equitativamente entre todos los ciudadanos que conforman la sociedad, la comunidad. Y el presidente Felipe Calderón Hinojosa debe de debe poner las barbas a remojar, pues el vecino distante y poderosÃsimo se las está recortando. El horno mexicano no está para bollos. La tasa de desocupación en el paÃs durante julio pasado fue de 5.70%, mayor al 5.05% reportado en junio pasado, aunque fue menor al 6.12% de igual mes del 2009, pero este dato es un real consuelo de tontos. Pero el mayor problema es la subocupación, que al final de cuentas deviene del desempleo. Y la población subocupada (con necesidad de trabajar más horas), representó 8.5% de la población ocupada, cifra superior al 8.3% de julio de un año antes. Si el desempleo abierto es gravÃsimo. Mucha gente no tiene nada, lo que se dice nada, ni siquiera para comer, y no hablamos de pobres o no letrados. Hablamos de profesionales incluso egresados de instituciones de educación superior, tan exclusivas y excluyentes como el Instituto Tecnológico de Monterrey.
Insisto en el adagio popular: “Si ves las barbas de tu vecino recortar, pon las tuyas a remojarâ€. Sin embargo, no hay indicios de que los encargados de la medición de la economÃa – SecretarÃa de Hacienda y Crédito Público, SecretarÃa de EconomÃa y Banco de México (el banco central) – estén conscientes de la gravedad de la situación. Es más, pareciera que no les importa. Comparten los principios de los republicanos estadounidenses, encabezados por el desconocido y gris, señor Boehner. Creen ciegamente en el dios del libre mercado y aplican inmisericordemente las leyes de la necesidad y del abuso, como he bautizado a las malditas leyes de la oferta y la demanda.
Reportero de Excélsior, renunció junto a Julio Scherer para fundar Semanario Proceso. Ha colaborado en: El Financiero, El Universal. analisisafondo.blogspot.com. [email protected]
























