SIN MAQUILLAJE…ETELBERTO CRUZ LOEZA

Verdaderamente no es afán de incordiar; es el deseo de precisar hechos y enjuiciarlos lo más cercano a la realidad y objetivo deseado por quienes los diseñaron, autorizaron y lo realizaron; se habla de los festejos  organizados por el gobierno federal y  transmitidos por las cadenas nacionales de  televisión, en transmisión  en cadena nacional.

Como una producción  de entretenimiento, estuvo magnífico; como una obra para ser transmitida por y para la televisión y disfrutada por el teleauditorio, también, estuvo muy aceptable; si ese fue el objetivo del gobierno de la República, de la Comisión responsable de planear, organizar y realizar esta festividad conmemorativa, lo cumplieron a cabalidad. No habrá quien lo deseche.

 Finalmente, todo fue como en el Imperio Romano: PAN Y CIRCO

Mas fue un conjunto de actos, presentaciones y demás acciones que servirían para festejar y conmemorar el hecho sumamente valioso del inicio de nuestra nación, de su independencia, libertad y soberanía, del  Estado mexicano y  el espíritu, la idea, la concepción de lo mexicano, de “eso” que nos caracteriza, que nos individualiza,  estuvo completamente fuera, ausente.

 También estuvieron fuera la  significativa obra  que los mexicanos a través del tiempo y de nuestras etapas históricas, hicieron en todos los sectores de nuestra cultura hayan sido del bando que hayan sido,  y del color que hubieran defendido.

 Y es verdaderamente una lástima que el secretario de educación pública, Alonso Lujambio, responsable directo de la configuración  y autorización del programa nacional de festejos conmemorativos, no se detuvo en esta consideración, en este factor tan importante y necesario  en este festejo y permitiera que fuera así, como un desfile artístico musical, como si algún representativo nacional resultara triunfador de algún evento internacional, digamos la olimpiada, el campeonato mundial de natación, de fútbol, etc.

 En  todos los sectores de la cultura – aunque sea poco, mínimo o máximo -, como  arte pictórico, en poesía, teatro, fotografía, minería, educación, ciencia – aunque muy poco, pero es valioso – cardiología, por señalar ejemplo -, política, antropología, filosofía,  industria, comercio, economía, agricultura, ganadería, hidráulica, militar, electricidad, etc., es mucho  lo que como individuos y como sociedad hemos hecho en varios sectores de la vida: desde el inicio, hace 200 años, hasta este momento y ¿por qué estuvo fuera? ¿Por qué no estar orgullosos de todo lo hecho?

 Finalmente, ¿Por qué presentar a los héroes  nacionales como seres humanos con “vicios”, si realmente eso fueron? ¡Seres humanos de su tiempo y circunstancia! En la Nueva España, en la América, en Estados Unidos, en Europa, en Rusia, en X.Y y Z naciones era lo usual. En el México independiente, no existía escolaridad, ni estaba sistematizada  la cultura, no había partidos políticos, se carecía de desarrollo tecnológico, el transporte público como está ahora no existía, la Iglesia católica,  y al Metrópoli,  España, tenían el monopolios de la cultura y de la industria y de la política y todo controlaban; no funcionaban los cafés, nada de lo que ahora son característicos de la vida familiar y social. ¿Deseaban que Miguel Hidalgo, Morelos, Allende, Aldama, etc., se la pasara oficiando servicios religiosos y ejercicios militares? Hidalgo y todos los de las clases sociales media y alta jugaban a la canasta, a los gallos, asistían a tertulias, tomaban – no existían box, ni futbol, ni lucha libre, ni beisbol ni  … nada, mucho menos radio, teléfono, celulares, televisión, sistemas de cómputo, e—mails, messenger,  twiters, facebook, blogs, wikipedia, redes sociales … ellos tenían sus formas sociales, muy suyas y jugaban y ¿era , es, pecado?  ¿y nosotros, no hacemos algo parecido?

¿Qué se puede esperar si la Derecha está en el gobierno federal y la educación nacional está en manos de los que,  histórica e  ideológicamente, fueron sus contrarios y los persiguieron hasta destruirlos, físicamente, pero que el espíritu, la idea, sobrevivió y trascendió para iniciar la construcción del país y sociedad que ahora somos?  La Derecha podrá intentar todo lo que quiera, pero la personalidad histórica y la obra  de todos ellos, los Hidalgo, los Morelos, los Aldama, los Allende, las Josefa Ortiz de Domínguez, las Leona Vicario, los Jiménez, los Galeana, los Bravos, los Guerreros, los Victoria, los Teresa de Mier, y todos los mexicanos anónimos, trascendieron el tiempo y el espacio y  aunque pretendan hundirlos en el pantano, siempre serán, y estarán,  inmaculados: Su figura histórica no se manchará. En cambio lo que la Derecha, los conservadores, la Iglesia católica mexicana, hicieron ahí está registrado por la Historia y jamás podrán lavarlo, por más ceremonias de desagravios, arrepentimientos  y pedimentos  de  perdón que hagan. 

Es curioso que los historiadores mexicanos,  de Izquierda, liberales, laicos y/o revolucionarios estén callados. ¿Por qué será?

Veremos cómo tratan a las principales figuras de la Revolución.