SIN MAQUILLAJE …Etelberto Cruz Loeza

“NO ES DESEABLE QUE GANE TERRENO LA  VISIÓN MERCANTILISTA QUE PRETENDE SOMETER LA ACTIVIDAD EDUCATIVA A LOS CRITERIOS DEL MERCADO. SE FALLARÍA SI SE COMETE UN DESATINO DE TAL NATURALEZA… AMENAZAN A LA EDUCACIÓN EL PENSAMIENTO DOGMÁTICO, FALTA DE INNOVACIÓN Y EL AUTORITARISMO. PARA TODOS ESOS MALES HAY REMEDIO: EDUCACIÓN, CIENCIA Y CULTURA.”JOSÉ NARRO ROBLES, RECTOR DE LA UNAM.

La Universidad Nacional Autónoma de México llegó a su centenario con el orgullo de ser la mejor universidad de América latina: De acuerdo con el QS World University Ranking, la máxima casa de estudios del país está en la cima de universidades latinoamericanas, por encima de prestigiadas universidades como la de Sao Paulo, Buenos Aires, La Católica de Chile, e incluso del Tecnológico de Monterrey y, en México,  es pilar fundamental del conocimiento, aunque a muchísimos no les agrade.

Justo Sierra convenció al entonces presidente, Porfirio Díaz, de que  el crear una institución era más benéfico para el país que cualquier construcción arquitectónica.  Aquí y en este momento no ha existido quien convenza al presidente Calderón – que no es egresado de ninguna institución educativa, pública, mucho menos de la UNAM-, que es mucho mejor incrementar presupuestos a la educación, que convertir sus techos presupuestarios en pisos.

Con la rectoría de José Vasconcelos la universidad se transformó en tal y como la conocemos hoy: se convierte en una institución para las clases medias, comprometida socialmente con la alfabetización y consciente de su responsabilidad culturista civilizadora y adquiere su identidad latinoamericana con el escudo conformado por el águila mesoamericana y el cóndor sudamericano y el lema”POR MI RAZA HABLARÁ EL ESPÍRITU” y asume su posición antimilitarista y anti dictatorial.
En 1929 la UNAM obtiene la autonomía  administrativa, mas no debe olvidarse que el principal legado de Manuel Gómez Morín – fundador del Partido Acción Nacional – fue no solo la  defensa que hizo de la autonomía universitaria, sino sobre todo la defensa de su financiamiento y es Gómez Morín, quien propone la triple misión de la UNAM, y, por ampliación, de todas las universidades públicas del país: DOCENCIA, INVESTIGACIÓN Y EXTENSIÓN DE LA CULTURA, aun vigentes en su Ley Orgánica. La consideró la institución más importante no solo del Estado sino de la nación, cuya misión – eminentemente intelectual, cultural y educativa – requiere autonomía y apoyo de recursos públicos.

En el marco de los festividades de su centenario, su rector, José Narro Robles, habló  en el palacio de San Lázaro e hizo varias recomendaciones; estas son algunas de ellas: 1º.-  El gobierno federal y el congreso deben hacer a un lado la retórica, cambiar el rumbo y trazas un nuevo proyecto de nación. 2ª.-La clase  en el gobierno debe hacer  a un lado su obstinación por preservar los equilibrios financieros o fiscales y comenzar el rescate social del país, ya que el desafío no es solo crecer  en la economía, sino dar el salto del México desigual a un México con equilibrio, solidaridad y justicia social. 3ª.- Lo importante no es lo que la gente tiene en las bolsas de valores; lo trascendente y apreciable son los valores que ciudadanos portan; mejorar la dignidad de los que nada tienen, edificar un verdadero desarrollo humano para todos. 4ª.- El verdadero progreso no puede  generarse  entre la desigual y la exclusión, en medio de la ignorancia y las muertes evitables. 5ª.-Es hora de reconocer que muchos de nuestros problemas no tiene solución si seguimos por el mismo camino, si no se efectúan reformas de fondo. Si no se ponen en práctica políticas alternativas, si no se imagina y traza un nuevo proyecto de nación. 6ª.- Todos los partidos políticos deben tomar los valores intrínsecos de la política: el diálogo, la negociación,  el respeto a las opiniones ajenas y la voluntad de alcanzar acuerdos. 7ª.-Queda claro que esto es difícil en los tiempos electorales, pero no todo son tiempos electorales, pues ha sido posible establecer pactos políticos que en principio parecían improbables. 8ª.- Si no se transforma radicalmente nuestra realidad quedaremos retenidos en el viejo siglo. 9ª.- En la UNAM no cabe la política que tiene por objeto la obtención del poder. 10ª.- La Universidad no debe subordinarse ni comprometerse con los intereses  emanados del ejercicio de la política. En la UNAM caben todas las ideologías y corrientes del pensamiento. 11ª.- Establezcan un acuerdo a favor del rescate social que México demanda:  Una política de Estado que incluya duplicar la cobertura  en la educación superior y asignar el 1% del PIB  a la investigación y al desarrollo tecnológico; también duplicar los recursos para las artes, la cultura y la aprobación de presupuestos plurianuales en la materia. 12ª.- Más allá de la retórica, no daremos el paso correcto en tanto destinemos solo el 0.7% del PIB a la educación superior y el 0.4% a la investigación. 13ª.- No será posible mientras solo 3 de 10 jóvenes estudien en las instituciones de educación superior.

Curiosamente, el vilipendiado trapecista y estigmatizado intelectual, y ahora diputado federal,   “Porfirio Muñozledo, con otras palabras,  coincidió con el rector de la UNAM, José  Narro Robles y  el pasado 16 del presente, ante el H. Congreso de la Unión, afirmó lo siguiente:  “Todas las naciones invocan un sueño original, el nuestro se resume en la redención de los oprimidos, la moderación de los poderosos, el combate a los abusivos, el imperio de las leyes y la creación de un espacio propio en el mundo para desarrollarnos en la medida de nuestra imaginación, determinación y grandeza. Es necesario un pacto nacional sustentado en el fortalecimiento de la legalidad y la democracia que siente las bases para fundar otra República que permita construir nuevas reglas en la relación de los poderes públicos. Éste es el aniversario mayor de la República y la patria, no es un reparto de botines, pues la piñata del antiguo régimen que sació la codicia de los audaces, es un proyecto de reconstrucción nacional: forjado en la congruencia y animado por la grandeza, tiene nombre y destinatario: la refundación de la República. Impulsemos resueltamente un proceso constituyente, la nueva República, la cuarta de nuestra historia, es la única misión consecuente con los fastos heroicos que celebramos, con el grito de nuestros insomnios y con la esperanza de nuestros amaneceres. ¿Habrá respuesta y de quién será?
 

 

 

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