SIN MAQUILLAJE POR ETELBERTO CRUZ LOEZA.

Hoy se festeja en todo el territorio michoacano, y complementariamente el gobierno Federal debe realizar su acto oficial, aunque no le guste – está obligado por las circunstancias – el natalicio del Incomparable, del Hombre Non, del verdadero Coloso de la Historia,  José Ma. Morelos y Pavón.

Jamás será innecesario, inútil,  repetir sus hechos como militar; sus acciones como político y sus visiones como estadista, que lo llevaron a la Historia y al mito:

Como militar en sus cuatro campañas puso en jaque a las autoridades de la Colonia; le dio forma a la muchedumbre que se aglutinó con el deseo de libertad y la transformó en ejército y  estableció de armas y pólvora; tomó el puerto de Acapulco y Oaxaca y cercó Veracruz y rompió el sitio de Cuautla. Fue aprisionado por defender a los integrantes del  Congreso de Anáhuac.

Como político construyó su liderazgo como el hombre fuerte del momento, colaboró en la conformación del Congreso de Anáhuac, Primer Congreso de nuestra naciente nación; trabajó para su  transformación en Congreso Constituyente que promulgó la primera constitución del país – la Constitución de Apatzingán de 1814  – y propuso sus principales  ideas políticas en un escrito que nuestra Historia recuerda como Los   Sentimientos de la Nación, que han trascendido en el tiempo y en el espacio, convirtiéndose en Ideales. 

Como estadista, fue el primer mexicano que visionó a la Nueva España como nación independiente, libre y soberana; el que lo configuró como una República Constitucional y sus tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial; el que creo sus órganos jurídicos, las nacientes instituciones de nuestro país: Congreso, Supremo Tribunal Nacional,  titular del poder Ejecutivo y Constitución.

En estos días con la artificial  euforia creada por el gobierno federal con las fabulosas producciones escenográficas del Bicentenario, se tomó como línea oficial presentar a los héroes nacionales de la independencia como seres humanos con más errores, vicios, pasatiempos y frivolidades que virtudes, como si su participación en los hechos nacionales hubiera sido lo único rescatable  y/o argumento para lavar su naturaleza, los  agravios hechos a Morelos, particularmente no hacen más que agrandar su personalidad  histórica.

Hagan lo que hagan los llamados conservadores/reaccionarios  nunca podrán empañar la figura que por méritos propios formó parte de la Historia y del mito y está en la esencia de nuestro pueblo. La nación que hoy somos, nació con José Ma. Morelos y eso nadie, pero nadie lo podrá destruir, ni siquiera conquistándonos alguna otra nación. En ese momento, las ideas y  figura de Morelos, de Hidalgo, de Juárez, de Madero, de Pino Suárez, de  Villa, de  Zapata, de  Carranza,  de Obregón, Plutarco Elías Calles, de Aquiles Serdán, los Hermanos Flores Magón serían lemas de batalla por la  libertad e independencia. Volveríamos a empezar el ciclo de nuestro Nuestra Historia.       

“Esos”, mejor que no le busquen, porque encuentran.