SIN MAQUILLAJE…Por Etelberto Cruz Loeza.

En una férrea postura funcionario de Hacienda, creadores y defensores de la política fiscal de la administración calderonista sostiene que si se baja el IVA  a 15%, los ingresos fiscales disminuirían hasta en 40 mil millones de pesos y que eso afectaría  de una forma directa a los estados en la distribución de lo que recibirían de las participaciones federales y si a lo anterior le sumamos que muchos estados y municipios están muy endeudados con cargo a las participaciones que reciben de la Federación, se tendrá que ellos y sus poblaciones son quienes resultarán muy afectados por la disminución del IVA  a 15%.

Esa sería otra de las razones por al cual no es conveniente esa rebaja en el monto del IVA.

Respalda ese escenario el que los estados y municipios tiene muy poca captación fiscal, tributaria, hacendaria: poco impuestos. Entonces para estos técnicos la solución es o elevarlos o crear nuevos impuestos y para sostener sus argumentos realizan comparaciones de ingresos con países como Brasil, Francia, Italia, Portugal, Colombia, Estados Unidos y,  efectivamente, ellos tiene tasas más elevadas, pero lo que estos técnicos no toman en cuenta que las condiciones políticas y económicas son totalmente diferentes y siendo así no es posible aplicatr las mismas medidas ni tener los mismos resultados.

Estos funcionarios y técnicos de Hacienda están equivocados y más los defensores de esta política y aun más, mucho más, los señores,  miembros del poder Legislativo, del H. Congreso de la Unión quienes deben analizar, reflexionar el impacto social que estos impuestos tendrán en la sociedad empobrecida, porque ¿con qué diablos o cómo le harán para pagar  la nueva tasa del impuesto predial, o las nuevas aplicaciones del IVA en alimentos y medicinas y en colegiaturas y hasta en transporte?

La visión de estos técnicos es de que se necesitan ingresos y que si se deciden por bajar el IVA a 15% deben crearse impuestos que sustituyan, repongan,  el faltante fiscal.

En realidad lo que deben hacer es muy simple: presupuestar con lo que se tiene, desaparecer al máximo los gastos suntuarios y de representación, bajarse los salarios, incrementara la base fiscal, combatir el contrabando y desaparecer las exenciones y la Tasa Cero y no crear plazas burocráticas nuevas, pero es lo que no hace y sí toman mayor fuerza la creación de plazas, el incremento de salarios y prestaciones altísimas y, para acabarla, aplican recortes en las actividades que en el futuro nos sacarán del hoyo: a la educación y a la cultura.

Toda la política pública de carácter fiscal necesita un cambio: ser más realista con la realidad económica de la sociedad.

¿De qué le sirve al pueblo una Estado rico si no regresa ese dinero traducido en servicios públicos y en calidad de vida?