SIN MAQUILLAJE POR ETELBERTO CRUZ LOEZA.
El impuesto al valor agregado – IVA – es un impuesto que está equivocado, injusto desde su origen que por manejo faccioso, partidista, y con desconocidos arreglos bajo la mesa entre la presidencia de la República y los llamados lÃderes de cada fracción partidista representadas en cada una de las dos cámaras del H. Congreso de la Unión ha llegado al monto que sabemos y sentimos en la bolsa: 16%.
Si ahora el partido revolucionario institucional amenazó con proponer rebajarlo a 15% – como estuvo hasta el 31 del diciembre, es muy seguramente, no como un acto de justicia, si no como una acción que busca votos y si se quiere una corrección a un error – pecado – capital cometido cuando se incrementó de 10% a 15% y mucho más cuando se creó y se instituyó como una herramienta de la polÃtica pública hacendaria del paÃs.
Este impuesto es una calca de impuestos en los Estados Unidos y varios paÃses de Europa y hasta de AsÃa. Es más, para los mexicanos el nombre no concuerda con nuestro vocabulario, con nuestra construcción gramatical: Impuesto al Valor Agregado es un término que no nos dice nada y que está muy fuera de todo nuestro horizonte: ¿Qué valor agregado tiene el que nos quiten dinero?
Si bien es cierto que la polÃtica fiscal es una de las originales obligaciones de la sociedad en el nacimiento del Estado, que se pierde en las sombras de la Historia, para que el grupo en el poder pudiera satisfacer sus compromisos por defender, cuidar y atender a los grupos sociales de los cuales surge y establece un acuerdo no escrito, transmitido de generación en generación hasta que aterrizó en las leyes impositivas, nuestra sociedad no tiene la misma capacidad económica, ni la maduración social ni cultural, ni el mismo producto interno bruto de las naciones que aplican el llamado IVA, condición que determina que nuestro Estado no deba tener la estructura administrativa, ni salarios, ni prestaciones de esas sociedades de las cuales se imitó y trasplantó dicho impuesto   y que equivocadamente tiene, defiende y hace crecer año con año el grupo en el poder.
En este momento, la administración panista defiende hasta con las uñas la tasa impositiva del 16% y amenazó a los estados de la Federación que si no se deja el IVA en ese porcentaje, no habrá más dinero para los estados y como el 90% del dinero público que mueve en los estados es dinero de la Federación, ya varios estados declaran que el IVA no debe disminuir.
Esos estados – la mayorÃa panistas – están, también, equivocados: Esas administraciones deben limitar sus presupuestos de conformidad con lo que tienen, no duplicar estructuras, no pagar altos salarios, cancelar prestaciones y gastos superfluos, disminuir viáticos y comisiones y la Federación, aumentar la base gravable, terminar con la Tasa 0, acabar con los regÃmenes de excepción y combatir hasta lo máximo, al contrabando. ¡Ah! Y disminuir un 40% del Congreso de la Unión: los diputados y Senadores de la República plurinominales, de partido, que sirven para maldita la cosa, salvo aumentar el gasto. Esa parte del H. poder Legislativo es onerosa y superflua, innecesaria en cuanto a los resultados: la voz de las minorÃas fue mal aplicada.






















