SIN MAQUILLAJE POR ETELBERTO CRUZ LOEZA.

Es de conocimiento que los servicios educativos que presta el Estado – federación, estados y municipios -, además de los particulares, comparativamente con los miembros de la Organización Para el Desarrollo Económico y con la realidad social, las demandas del trabajo, etc., etc., está muy deficiente, al grado que países con condiciones de desarrollo, progreso  e ingreso económico per capita y con mucho menos PIB asignado a Educación mucho más bajo que el nuestro, de nuestro continente y de Asia, tiene mejores resultados en la famosa batería PISA – por su nombre en inglés.

 En este espacio, ni en este momento podríamos hacer un análisis y diagnóstico, así como presentar propuestas para nuestro sistema educativo; lo que sí podemos decir es lo siguiente:

 1º.- La Educación es la piedra eje en la que se soporta cualquier camino hacia el desarrollo: todo intento de desarrollo pasa indispensablemente pro los sistemas educativos. No hay otra.

 2ª.- Estos gobiernos neoliberales limitan los presupuestos para las instituciones de Educación, en lo general, ya no digamos del nivel Medio; se encajan en las universidades, tecnológicos y normales.

 3ª.-Los niveles de eficiencia del sistema son bajísimo; está por debajo del 65% en educación Básica y por 52% del nivel Medio Superior.

 4ª.- Se está formando mano de obra y ejércitos de desocupados que serán olas migratorias hacia los países del norte, nuestros socios del TLCAN.

 5ª.- Esa mano de obra creó oferta de trabajo que acepta bajísimos salarios, carentes de prestaciones de ley.

 Y nada existe en el horizonte para cambiar esta característica, salvo la posibilidad de cambio de tinte partidista, pero …

 Y sin nada en el horizonte que proponga un cambio, las palabras del secretario de educación Alonso Lujambio, dejan mucho qué desear: “ EL  BAJO NIVEL ESCOLAR  DE LOS JÓVENES ES RAZONABLEMENTE SUFICIENTE PARA VIVIR ENEL MUNDO CONTEMPORÁNEO”.

Fíjese, ya no  es nivel académico; ahora es escolar; se dice razonablemente  suficiente, ya no deficiente, ni reprobado, porque para eso es el sistema educativo: formar una sociedad de reprobados, que razonablemente  es suficiente para vivir en este mundo contemporáneo. Adiós exigencias de calidad, de eficiencia, aprobación de excelente, de muy bueno, de bueno. Ahora el objetivo es el intervalo 5-7: razonablemente suficiente. Siendo una estupidez que lo diga el secretario de educación federal, muestra que él es razonablemente inteligente para proponer un cambio al sistema educativo: ¿Para qué?

 No queda más que añorar todo el sistema educativo mexicano  que se  mostró antes de los 90s.Â