SIN MAQUILLAJE POR ETELBERTO CRUZ LOEZA.

El gabinete económico de la administración sabe que varias  las fallas estructurales de la sociedad nacional es la debilidad del mercado interno, la carencia de salarios atractivos y el costo de los productos nacionales y a pesar de ellos, siguiendo las doctrinas neoliberales y de exceso de precaución económica de tomar medidas que favores<can el crecimiento de la inflación, del exceso de circulante, determinaron, en voz y acción del secretario de trabajo, inclinar la balanza en las deliberaciones de la llamada Comisión de los Salarios Mínimos, integrada por el sector patronal, el factos capital – y por los obreros – el sector trabajo de los factores de la producción, teniendo como testigo al Estado – el secretario de trabajo , Javier Alarcón y acordaron autorizar un incremento a los salarios mínimos  de 4.1% y que tendrá vigencia a partir del primero de enero próximo.

 La justificación del aumento acordado fue para conservar los empleos y evitar los  cierres de la planta productiva; con esta medida pretenden evitar que cierren negocios y se conserven, y en lo posible, se creen nuevos empleos.

 En la práctica, este incremento es inferior en décimas de puntos porcentuales al bondadosamente concedido el año anterior que fue de 4.8%: la diferencia es de 0.7 de punto porcentual. En dinero representa una cantidad no mayor de 2 pesos con treinta centavos, que a la semana serán 15 pesos con 10 centavos y con esa cantidad es imposible, un milagro que el trabajador haga frente a toda la cuesta de enero que ya se inició y mucho menos a la constante bola de aumentos de todos los servicios públicos, para empezar el gas y la energía eléctrica, el costo del transporte que está agazapado y que de un momento a otro brincará exigiendo aumento.

La conformación de la comisión de salarios mínimos debe cambiar, por lo menos en  los representantes del sector obrero: son líderes burocráticos que viven en nubes de seda, y no sufren los embates de la lucha diaria y se han enriquecido ultra millonariamente y ya no representan a la clase obrera, trabajadora y sí sirven de pastores y controladores de las demandas de los trabajadores.

Con estas medidas, lo que el Estado, el gobierno, la administración neoliberal pro empresarial, están logrando es el empobrecimiento de la clase media y el número de pobres aumentará día con día.  Así no se puede. ES MENTIRA QUE NO SE PUEDE CRECER NI DESARROLLAR NI PROGHRESAR CON INFLACIÓN.

Y no se extrañen que la delincuencia se incremente y que la llamada delincuencia organizada día con día fortalezca su ejército.

Por lo pronto, disfruten este jugoso, vigoroso, sustantivo y muy energético  aumento de 2 pesos con treinta centavos diarios. ¿Hasta cuándo todos aceptarán que se debe fortalecer a la clase trabajadora y no al capital?