El Congreso de la Unión ha tomado cartas en el asunto de la deuda de municipios y estados y con la finalidad de reglamentarla inició acciones tendientes a conocer el monto total de la deuda contraída con instituciones financieras, Bolsa Mexicana y aseguradoras y hasta SOFOMES y SOFOLES.
Hasta el momento, la Comisión Nacional de Bancos y Seguros contestó que la información es confidencial y solo por mandato de autoridad judicial competente podría obtener la información y entregarla al Congreso de la Unión, lo que parece una argucia burocrática para ganar tiempo, pero ¿ganar tiempo para qué?
Con esta acción y todas las demás que vendrán se h ha levantado una polvareda que no permite ver el bosque ni toda la región: es cierto hay estados que están sumamente endeudados e hipotecado el futuro de la inversión y desarrollo de sus sociedades, pero ahí están las obras y, en cierto modo, podrían justificarse, pero por la cortina=nube de polvo no permite ver el fondo.
¿Por qué se endeudaron los estados y municipios?
La respuesta es simple: porque carecían de dinero, porque sus mecanismos-formatos de financiamiento (impuestos, productos, aprovechamientos y derechos) le son insuficientes para o 1.- Su proyecto de desarrollo, progreso e inversión social o 2.- Para satisfacer los compromisos políticos adquiridos en las campañas políticas.
En ambos casos es evidente la ausencia de conocimiento de la administración pública y las funciones de planeación están completamente ausentes.
Y esa es una razón múltiple para la carencia de dinero y como urge tenerlo, bien sea para los planes de desarrollo o para pagar facturas políticas, los proyectos de inversión en obra social se presentan o se hace crecer la estructura y se convierte en superestructura administrativa y la cuenta corriente crece exponencialmente y así, no hay dinero que alcance.
Lo más grave es que como se tiene como garantía de pago el pago de las participaciones federales o los ingresos por impuestos de nómina o los provenientes de otras fuentes federales que deberían servir para cubrir necesidades sociales en municipios y estados, el futuro de estas sociedades están o cooptados o limitados y se inicia un círculo vicioso con esto, pues las siguientes administraciones tendrán el mismo perfil y la misma causal y ciertamente en algún momento debe pararse todo esto.
Está de más decirlo: en los municipios y en las administraciones estatales no deben gastar más de lo que ingresa, debe planificarse el gasto, reducirse la plantilla administrativa – es usual que existan áreas administrativas duplicadas, improductivas y, por el impacto de la función, hasta del tamaña indebido – y aplicar acciones de austeridad y racionamiento del gasto con acciones realmente aplicables y efectivas. Pero0 como esto no será seguiremos escuchando las quejas y las propuestas de control de este dinero que hipoteca a las sociedades.






















