SIN MAQUILLAJE POR ETELBERTO CRUZ LOEZA.

La actual administración Federal y particularmente, la de la secretaría de economía, desde el aterrizaje del señor Bruno Ferrari García de Alba está empeñada en establecer Tratados de Libre Comercio con Colombia, Perú y  Brasil.

Es cierto vivimos en un mundo globalizado, en donde el mundo se ha aldeanizado y entre casi todos los países se ha dado una interrelación tan intensa, tan férrea, tan intrincada que lo que sucede en un punto, afecta a casi todo el mundo, económicamente hablando, porque ahora un producto se hace con la participación de varios países (claro que hay razones económicas como mano de obra excesivamente barata, exenta de prestaciones sociales, condiciones favorables para el factor capital, etc.) Esas son algunas de las razones por las que los productos son muy baratos y resulta más barato importar que producir.

 Mas también es cierto que los países productores otorgan señores subsidios a sus agroproductores, industriales y comerciantes; como ejemplos, la Comunidad Europea, Estados Unidos y Canadá, así como Argentina y Chile – que finalmente, saldría lo mismo si los productos se vendieran al precio carente de subsidios y de pura competición internacional, pero bueno esa es otra teoría que no se definirá en estas líneas.

 Los Tratados de Libre Comercio conllevan quitar barreras arancelarias y que los productos ingresen al país con precios muy bajos y rompen la equidad en las negociaciones y se cumpla el axioma  del Comercio internacional: destruir la economía del país más desigual para que sea le sea más barato importar que producir.

 Nuestro país tiene un TLC con Estados Unidos y Canadá y ha servido para maldita la cosa: beneficiado a los grupos económicamente poderosos capaces de importar y comercializar y acabando con la poca producción agropecuaria nacional, siendo esa una de las razones por las cuales el campo está despoblado, envejecido y poco productivo – la otra es la migración hacia los Estados Unidos -.

 Bruno Ferrari García de Alba está empeñado en convenir con Colombia, Perù  y Brasil  y firmar Tratados de Libre Comercio con ellos, pero la Confederación Nacional Campesina, la Confederación Nacional Ganadera, la Confederación Nacional de Propietarios Rurales, Consejo Nacional Agropecuario y la Asociación Mexicana  de Secretarios de Desarrollo Agropecuario se oponen y señalan las razones:

 México tiene firmado 19 tratados y acuerdos con más de 50 tratados y acuerdos con más de 50 naciones y es una de las naciones más abiertas del mundo y el gran perdedor en la balanza comercial total ha sido el sector agropecuario
 Colombia NO está libre de la Fiebre Aftosa. En 1950 México debió sacrificar más de un millón de cabezas, todo el hato ganadero. Un brote de Aftosa destruiría la economía de los ganaderos  y productores de lácteos y carne del país.
 Perú no es atractivo para México y es altamente sensible a las plagas y enfermedades no existentes en México.
 Brasil Es una amenaza para el agro mexicano. Significaría la pérdida de millones de empleos y quiebra total del sector productivo. Brasil y México no son economías complementarias en los mercados agropecuarios.

 Ante estos considerandos demostrables y sin tener los del sector industrial ni comercial, por qué se empecina, se encamacha, se amacha, la administración y Bruno Ferrari García de Alba en firmar estos tratados. ¿De quienes serán negocios  de importación? Les importa poco el futuro económico del país y de su población.