SIN MAQUILLAJE POR ETELBERTO CRUZ LOEZA.
El Presidente LegÃtimo, Andrés Manuel López Obrador, puso a temblar a eso que se dice llamar Izquierda y el proyecto de alianzas y refundación de la Izquierda – si es que dentro de ese sustantivo caben Convergencia por la Democracia, Partido del Trabajo, más el PRD – para enfrentar la contienda electoral por la presidencia de la República unidos contra el PAN y, particularmente contra el PRI, en el 2012, se tambalea con su solicitud de licencia presentada el pasado fin de semana  a los organismos de decisión del partido de la revolución democrática y la hizo pública durante la gira que realizaba con Alejandro Encinas por algunos municipios del estado de México, especÃficamente en Texcoco.
 Su decisión estuvo determinada por el mayoriteo de los consejeros nacionales a fines a la corriente de Los Chuchos, para ir a una consulta ciudadana que defina si el PRD va o no va en alianza con el PAN por la gubernatura del estado de México. En el texto de su solicitud de licencia por tiempo indefinido dice lo siguiente: Por este medio me dirijo a usted de manera respetuosa, con el propósito de que ponga a consideración del consejo que preside, mi solicitud de licencia como militante del partido por el tiempo en que mantenga el contubernio de los dirigentes nacionales del PRD con Felipe Calderón y el partido Acción Nacional. (Y en Texcoco dijo): A partir de ayer – domingo 20 del presente -  yo ya tengo licencia. No quiero tener ninguna relación con esa dirigencia que ha traicionado los principios que dieron origen al partido de la revolución democrática. LA LICENCIA SERà MIENTRAS SE MANTENGA EL CONTUBERNIO DE LA ACTUAL DIRIGENCIA, QUE COMANDA JESÚS ORTEGA MARTÃNEZ CON LA DERECHJA PANISTA.
 Y aunque señaló que tendrá vigencia hasta que el PRD retome el rumbo y sea un instituto, un instrumento de lucha al servicio del pueblo de México, lo cierto es que como está de empecinado Jesús Ortega – cuyo mandato termina a medio mes del próximo marzo - y su corriente, de continuar con su amasiato con el PAN, la presidencia de la República y, se dice, con la hermana del presidente, es muy difÃcil que Andrés Manuel López Obrador regrese al PRD. Incluso Los Chuchos, mayoritariamente piden que no solicite licencia; que renuncie definitivamente.
LAS DOS POSICIONES ESTÃN MUY ENCONTRADAS. Y tan están que Marcelo Ebrard ya está intentando tender puentes de plata para que NO se dé ni una fractura, ni una escisión, ni una diáspora, ni una Balcanización en ese partido. Andrés Manuel propuso a Alejandro Encinas para ser abanderado del PT y CD al gobierno del estado de México, asà co9mo tomar distancia del Sol Azteca.
 Si Andrés Manuel se separa del PRD, este partido pierde al hombre con mayor arrastre, mayor capacidad de convocatoria y la probabilidad de significar un riesgo para el PRI por la gubernatura del estado de México y para la presidencia de la República. Las tribus aglutinadas en torno a Los Chuchos, que por primera ocasión en la historia tienen un partido polÃtico con registro nacional y las mieles del poder: reconocimiento, prerrogativas y demás, muy difÃcilmente van a soltar el partido, ahora que se lo quitaron tanto a su fundador, Cuauhtémoc Cárdenas como a Andrés López Obrador.
Y la verdad es que el PRD está perdiendo lo más por lo menos.





















